Imprudencia

Ejecutivo rechaza la idea de otorgar licencias de conducir a partir de los 16 años

El debate sobre la posibilidad de permitir que jóvenes de 16 años accedan a licencias de conducir ha encendido las alarmas en el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia.
Conducción. Web.

Desde esta cartera expresaron su fuerte rechazo a cualquier intento de modificar la normativa actual, advirtiendo sobre el grave riesgo que implica para la vida de los adolescentes, especialmente en un contexto donde los accidentes de motocicleta representan una de las principales causas de muerte juvenil en Paraguay.

Actualmente, se analiza un proyecto que plantea cambios a la Ley N.º 2016/14 de Tránsito y Seguridad Vial, buscando reducir de 18 a 16 años la edad mínima requerida para obtener licencias en las categorías de vehículos particulares, motocicletas y para extranjeros. Ante esta propuesta, las autoridades del Ministerio remarcaron su postura de preservar la integridad y la seguridad de los menores, recordando que tres de cada cuatro accidentes de tránsito involucran a motociclistas, y que la cifra de víctimas fatales entre adolescentes sigue siendo alarmantemente alta.

Ernesto Benítez, asesor jurídico del Ministerio, recordó que Paraguay es firmante de la Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada mediante la Ley N.º 57 en 1990, dándole un rango casi constitucional dentro del ordenamiento jurídico nacional. Benítez enfatizó que este tratado internacional exige al Estado paraguayo garantizar el bienestar y la protección integral de los adolescentes. Además, señaló que el Comité de los Derechos del Niño, órgano de seguimiento de la convención, manifestó en su última evaluación su seria preocupación por la elevada cantidad de accidentes viales que afectan a menores de edad, recomendando medidas urgentes para su prevención.

"El comité nos pidió acciones claras para investigar las causas de esta problemática y disminuir los accidentes, no para retroceder en materia de protección", advirtió Benítez. Desde el Ministerio sostienen que flexibilizar los requisitos de conducción a edades más tempranas sería un paso en dirección contraria a las recomendaciones internacionales y al deber fundamental de cuidar la vida de los adolescentes paraguayos.