Docente absuelta tras casi tres años presa recibirá millonaria indemnización estatal
Clementina Ruiz Díaz relató el calvario que atravesó luego de ser acusada por la muerte de su hijo recién nacido a partir de rumores vecinales. "Yo me refugié en Dios. Cuando uno hace eso siempre encuentra la fortaleza", afirmó la educadora, cuya demanda contra el Estado fue confirmada por la Justicia paraguaya.
La docente paraguaya Clementina Ruiz Díaz recibirá más de G. 800 millones como indemnización luego de haber permanecido encarcelada injustamente durante casi tres años en el correccional del Buen Pastor. La resolución fue ratificada recientemente por la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial, que responsabilizó al Estado paraguayo por los daños ocasionados durante el proceso judicial.
El caso se originó en septiembre de 2013, cuando la mujer regresaba a su vivienda en la compañía Pacheco de Carapeguá junto a su hijo recién nacido, tras recibir el alta médica en el Hospital Central del IPS. Según consta en la demanda judicial, durante el trayecto el bebé sufrió una asfixia por atragantamiento con leche materna y falleció. Aconsejada por familiares y siguiendo antiguas costumbres de la zona, la familia decidió enterrar al pequeño en el patio de la vivienda.
Semanas después, comentarios de vecinos despertaron sospechas y derivaron en una denuncia ante autoridades educativas y judiciales. El fiscal Darío Baudelio Villagra Flores ordenó un allanamiento, la exhumación del cuerpo y la imputación de la docente por supuesto homicidio doloso. Pese a que un informe forense no logró determinar la causa de muerte debido al estado de descomposición, la mujer fue enviada a prisión preventiva.
Ruiz Díaz pasó 1.013 días privada de libertad en la cárcel del Buen Pastor hasta que, el 1 de agosto de 2016, un tribunal la absolvió por falta total de pruebas. La sentencia calificó el proceso como carente de sustento probatorio y cuestionó la actuación de las autoridades intervinientes.
Tras recuperar la libertad, la educadora inició una demanda por daños y perjuicios. El fallo judicial determinó que sufrió perjuicios económicos, psicológicos y sociales, además del profundo impacto causado en sus hijos menores, quienes quedaron al cuidado de su abuela durante el encarcelamiento.
En declaraciones recogidas tras conocerse la resolución, Clementina recordó los difíciles años de encierro y el estigma social que aún persiste. "Yo me refugié en Dios. Cuando uno hace eso siempre encuentra la fortaleza", expresó al referirse al sostén espiritual que encontró durante el proceso.
La indemnización fijada supera los G. 853 millones e incluye conceptos de daño moral y lucro cesante, además de intereses acumulados desde la presentación de la demanda en 2018.