El crimen conmocionó a la comunidad tras el hallazgo del cuerpo de la menor, quien habría sido víctima de abuso sexual antes de su muerte.
Según las investigaciones, Giménez Duarte ya tenía antecedentes penales por abusar de la misma víctima cuatro años atrás, cuando ella tenía solo ocho años. En 2022, el hombre fue condenado por ese delito, pero en abril de este año quedó en libertad condicional, pese al riesgo que representaba para la menor y su familia.
El cuerpo de la niña fue encontrado desnudo y en circunstancias escalofriantes: boca abajo, con las manos bajo el pecho y con uno de los extremos de su pantalón vaquero amarrado al cuello, mientras el otro estaba atado a una planta de chirca. Vecinos y familiares la buscaron por horas tras reportar su desaparición, hasta que el macabro hallazgo confirmó lo peor.
La detención del sospechoso se produjo en la misma zona, donde ya era señalado por su historial criminal. Las autoridades investigan si actuó solo o con complicidad, mientras la fiscalía y la policía recaban más pruebas para consolidar el caso.
La comunidad de Isla Saka exige justicia, indignada por el hecho de que el agresor haya estado en libertad, a pesar de su peligrosidad. El Ministerio Público y la policía enfrentan ahora cuestionamientos sobre por qué no se evitó este crimen, considerando los antecedentes del imputado.
