Durante un operativo, los agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) lograron capturar a dos personas conocidas en el ambiente como "patrones" de la venta de chespi en el primer barrio de Luque.
Según los investigadores, estos hombres tenían en su poder dos paquetes equivalentes a 9.000 dosis de crack en el mercado de consumo. Según los agentes, durante la persecución intentaron deshacerse de las evidencias lanzándolas a la calle.Los detenidos se encargaban de proveer a varias bocas de expendio de la nociva droga en la misma ciudad y alrededores.
Se trata de Francisco Liuzzi de 36 años, y Rudolf Ramírez, de 30 años, quienes transitaban por las calles de la zona cuando una comitiva de Agentes Especiales de la Senad intentó interceptarlos.
Los mismos lograron evadir a los antidrogas y se produjo una persecución hasta que, intentando ingresar a una propiedad, atropellaron el portón de la misma y fueron reducidos.