De acuerdo a lo expresado por el criminólogo y abogado Juan Martens, según datos cruzados, alrededor de mil aeronaves aterrizan cada mes en pistas clandestinas de Paraguay transportando principalmente cocaína.
Estos puntos ya no se limitan a zonas fronterizas: también operan en el departamento Central, desde donde se redistribuye la droga a otros puntos del país. Las pistas están ubicadas estratégicamente cerca del río Paraguay para un embarque rápido hacia la hidrovía. El especialista explicó, que existe un corredor de pistas y rutas vinculadas al narcotráfico que garantiza la redistribución de los cargamentos.
La principal vía hacia Europa es la hidrovía Paraguay-Paraná, mientras que los envíos a Brasil y Argentina se realizan por vía terrestre. El departamento Central, bañado por el río Paraguay y repleto de puertos, funciona como un punto clave de salida de las cargas. Los controles son difíciles por la falta de personal estatal y las coimas que permiten el tránsito como "puente" en territorio paraguayo.
Cada narcoavioneta transporta en promedio entre 300 y 400 kilos de cocaína. Martens calculó que, con mil vuelos mensuales, ingresarían al país entre 300 mil y 400 mil kilos de droga al mes. Esta situación evidencia la escala del narcotráfico que utiliza Paraguay como corredor estratégico hacia mercados internacionales.
Sobre el crimen organizado
Sobre el crimen organizado, el mismo Martens ya había expresado en una entrevista, que el traslado del sicariato de las zonas fronterizas a la Capital del país se debe a que los capos mafiosos se sienten cómodos por que tienen logística y protección.
"Desde el 2021 tuvimos el traslado del crimen organizado a la Capital, con su estructura logística y con su forma como resuelven sus problemas, con la muerte", dijo Juan Martens, y agregó que se sienten tan impunes porque la capacidad de reacción del Estado es baja debido a la falta de voluntad política y la complicidad de varias autoridades.
Con datos de la Megacadena