Salud mental

Depresión juvenil, una pandemia silenciosa que crece en Paraguay

Especialistas alertan sobre el aumento de trastornos emocionales en niños y adolescentes. La falta de atención oportuna y el estigma social agravan una realidad que preocupa cada vez más a médicos y psicólogos.
La pandemia marcó un antes y un después en la salud mental de los más jóvenes. Foto: referencial.

En Paraguay, la depresión entre niños, niñas y adolescentes ha dejado de ser un fenómeno aislado para convertirse en una crisis de salud mental en ascenso. Solo en el Hospital Pediátrico de Acosta Ñu, en los últimos seis meses, registró unos 200 internados de entre 6 a 19 años, por síntomas de trastornos mentales. 

 "El problema es que a la gente le cuesta mucho creer que los niños pueden deprimirse... pero sí pueden, y pueden querer suicidarse", advierte el Dr. Nelson Sánchez, psiquiatra del mencionado hospital. El especialista sostiene que el contexto postpandémico, el aislamiento, la desestructuración familiar y el uso excesivo de tecnología han actuado como detonantes silenciosos.

¿Por qué afecta más a los jóvenes?

La Lic. Viviana Reiser, psicóloga clínica del Hospital de Clínicas de la UNA, coincide en que la pandemia marcó un antes y un después en la salud mental de los más jóvenes:

"Los adolescentes viven una realidad digital donde la presión social, la ansiedad y la imagen son constantes. Muchos entran en crisis sin contar con herramientas emocionales ni acompañamiento familiar".

El uso intensivo de redes sociales, el bullying virtual y la exposición a contenido nocivo generan un escenario donde el sufrimiento psicológico se vuelve habitual, pero difícil de verbalizar. "Tenemos niños con crisis de pánico, insomnio, miedo a salir o a interactuar, y en muchos casos, familias que minimizan o ignoran estas señales", agrega Reiser.

Falta de recursos y estigmas persistentes

A pesar de la gravedad, la atención en salud mental enfrenta serias limitaciones: pocos especialistas en el sector público, largas listas de espera y una cultura que todavía asocia la depresión con debilidad o "falta de carácter".

"Es urgente capacitar a pediatras, docentes y padres para que detecten señales tempranas y acompañen sin juzgar", apunta el Dr. Sánchez. La Política Nacional de Salud Mental 2024-2030 incluye talleres y programas en escuelas, pero su implementación aún es parcial.

Los expertos recomiendan estar atentos a los cambios de humor o comportamiento, al aislamiento social, bajo rendimiento escolar, alteraciones en el sueño o la alimentación y a conductas autolesivas o frases de desesperanza.

En estos casos, lo esencial es brindar apoyo emocional, escuchar sin minimizar y buscar ayuda profesional. El Ministerio de Salud ofrece atención gratuita y la línea de emergencia 155 para orientación en crisis.