De acuerdo con los reportes, el menor sufrió lesiones en el rostro, el pecho y una pierna, aparentemente tras derramarse agua caliente dentro de la vivienda donde reside. Fueron vecinos quienes alertaron sobre la situación luego de escuchar gritos y acudir al lugar.
Algunos pobladores responsabilizan a la abuela del niño, quien, sin embargo, negó haber actuado de forma intencional. Según su versión, el hecho ocurrió mientras se encontraba cocinando, momento en que el menor se acercó y se produjo el accidente con una olla que contenía agua hirviendo.
El niño fue trasladado inicialmente a un centro asistencial y posteriormente derivado al Centro Nacional de Quemaduras (Cenquer), donde permanece internado. El director del servicio, doctor Raúl Zaputovich, informó que el paciente presenta aproximadamente un 10% de la superficie corporal afectada, aunque se encuentra estable y fuera de peligro.
El caso generó una fuerte reacción en la comunidad, cuyos integrantes reclaman la intervención de las autoridades competentes para esclarecer lo ocurrido y garantizar la protección del menor. Hasta el momento, no se ha confirmado una actuación de oficio por parte del Ministerio Público.