La denunciante, identificada como Iris Leguizamón, relató que su hijo estaba siendo tratado por una infección en la piel cuando, durante la administración de un antibiótico, se le habría aplicado una dosis mayor a la indicada. Según su testimonio, el episodio ocurrió el viernes, luego de que el niño ya hubiera recibido el medicamento en días anteriores con una dosificación menor.
De acuerdo con su relato, tras la aplicación del fármaco el bebé presentó una reacción inmediata, con tos, desvanecimiento y babeo, lo que generó momentos de tensión en el área médica. Posteriormente, el personal sanitario le administró varios inyectables con el objetivo de estabilizarlo, aunque —según afirmó— no recibió explicaciones claras sobre lo ocurrido.
La mujer también sostuvo que, tras el episodio, una profesional insistió en que los padres firmaran un documento para autorizar el traslado del niño a otro servicio con el fin de intubarlo. Sin embargo, el menor habría reaccionado favorablemente antes de concretarse la derivación, lo que evitó el procedimiento.
Además, aseguró que escuchó a funcionarios de salud mencionar la posibilidad de modificar el resumen clínico para justificar la situación como una reacción a la dosis habitual. Incluso afirmó que el frasco del medicamento habría sido descartado, lo que impediría verificar la cantidad administrada.
Actualmente, el bebé se encuentra fuera de peligro y en proceso de recuperación, pero la madre insiste en que hubo negligencia y responsabiliza principalmente a una licenciada en enfermería. Asimismo, reclamó que el caso sea investigado para evitar que situaciones similares se repitan.