Desde el 22 de agosto próximo, el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados podrá investigar o enjuiciar de oficio al juez de Ejecución de Caazapá, Osmar Baeza, y al fiscal Carlos Ramírez, por sus presuntas actuaciones irregulares en las causas relacionadas a la muerte de la niña Melania Monserrat, que ocurrió en Fulgencio Yegros.
El órgano extrapoder tomó conocimiento de las actuaciones de los mismos, a través de publicaciones periodísticas mencionadas por el senador Mario Varela. El legislador resaltó también que la propia Corte ya dispuso la apertura de una auditoría del expediente en el cual el supuesto autor del crimen fue condenado por abuso sexual.
En torno al magistrado Baeza, los cuestionamientos guardan relación con la libertad condicional que otorgó al principal sospechoso, puesto que permitió que Marcelo Giménez Duarte, condenado previamente por abusar sexualmente de la menor asesinada, resida a unos 200 metros de la vivienda de la niña.
Pese a que la situación resultó llamativa, el fiscal Carlos Ramírez recomendó hacer lugar al pedido de libertad condicional, sin oponerse ni apelar que el hombre esté tan cerca de quien fuera su víctima.
El mismo agente del Ministerio Público, en una actuación cuestionada por la familia de la víctima, ordenó la realización de la autopsia recién cuando el cuerpo ya estaba siendo velado. En principio, el agente del Ministerio Público argumentó que «no había necesidad» de hacerlo ya que la causa de muerte era clara.
¿Qué dijo el juez?
El juez Osmar Baeza, quien había beneficiado con la libertad condicional al principal sospechoso, respaldó su decisión, alegando que solo cumplía con la ley.
En primer lugar, el magistrado explicó que Marcelo Giménez Duarte (24), señalado como el presunto autor del crimen, cumplía una condena de 4 años por abuso sexual contra la misma víctima, hoy fallecida.
"Cuando se llega a las dos terceras partes de la pena (tres años en este caso), uno puede ser beneficiado con la libertad condicional", sostuvo el juez.
Además, aseveró que todos los informes psicológicos, así como los reportes desde la Penitenciaría de Villarrica, eran positivos con respecto a la supuesta reinserción del condenado.