La Contraloría General de la República reveló severas irregularidades en la administración anterior del Instituto Nacional del Cáncer (Incán), tras una auditoría realizada sobre el manejo de recursos sociales. Así lo confirmó Gladys Fernández, directora de Control Gubernamental, en entrevista con la Megacadena.
Entre los hallazgos más preocupantes se encuentran la falta de planificación, el vencimiento de medicamentos oncológicos, el deterioro de la infraestructura hospitalaria y la insuficiencia de personal para atender la alta demanda de pacientes.
El informe también señala que el Incán carece de un registro actualizado de personas con cáncer, lo cual dificulta la previsión y adquisición adecuada de medicamentos. La presencia de fármacos vencidos o próximos a vencer refleja fallas críticas en la gestión logística y administrativa.
"Las condiciones de los quirófanos y salas de internación son deficientes y podrían poner en riesgo la seguridad de los pacientes", advirtió Fernández.
La escasez de personal, otro punto crítico señalado por la auditoría, repercute directamente en la calidad del servicio que recibe la población oncológica, en su mayoría en situación de vulnerabilidad.
Desde la Contraloría se instó a las autoridades a adoptar medidas urgentes para corregir las falencias detectadas y garantizar una atención digna y segura en una de las instituciones más sensibles del sistema de salud pública.