Con casi 8 millones de habitantes en Paraguay: urge la descentralización del sistema educativo
Pertenezco a la generación de los baby boomers, una generación atribuida a aquellos países que tuvieron un notable crecimiento de la natalidad, especialmente en el mundo anglosajón, hacia fines de la II Guerra Mundial hasta aproximadamente el año 1965. Provengo de una familia numerosa, característica de la generación de los boomers. A pesar de ello, en Paraguay, en la década de los 60', la población del país ascendía solamente a casi 2.000.000 de habitantes, podríamos decir que todos nos conocíamos. Una escasa población para una extensión territorial muy vasta, aún puedo recuperar algunas imágenes de esa década: caminos de arena en las ciudades aledañas a la capital, yuyales, patios con arboledas exuberantes y gente natural e inocente por las calles, por lo menos eso se percibía.
En esa época, con tan escasa población, y casi todos emparentados, el sistema educativo estaba en cierta forma más controlado y mejor organizado, claro, de acuerdo a esos tiempos. La malla curricular era muy atractiva, tanto para la primaria como la secundaria, como estaba estructurado el sistema educativo en esa época de color sepia. Recuerdo que teníamos una asignatura “Educación para el hogar”, en la que nos enseñaban a preparar huertas y cultivar hortalizas y verduras. Cada grado tenía a su cargo un tablón y era responsable de su cuidado; al final, en época de cosecha, el grado celebraba ese mágico evento con la preparación de diferentes platos con los productos de la huerta. Increíble la vivencia que esa generación de escolares ha pasado. EL “Ministerio de Educación y Culto”, un ente “centralizado” podía controlar todo el sistema educativo sin mayores sobresaltos, con excepciones del interior del país que vivía penurias por diferentes motivos propios del lento desarrollo y crecimiento demográfico.
La progresión demográfica de Paraguay es lenta, actualmente, su población asciende a aproximadamente 7.252.672 habitantes. Si comparamos la densidad poblacional de los años 60' con la actualidad, nos daremos cuenta de que el país ha crecido, somos ya una familia grande, con una migración del interior bastante importante y, en consecuencia, ya no somos tan conocidos y cercanos como en épocas pasadas. ¿Qué implica el crecimiento demográfico para el país? Pues tienen sus miles de aristas desde las cuales se pueden analizar: un crecimiento repentino y que tomó de sorpresa al eterno país de campañas electorales, que no se ha preparado cabalmente para absorber tanta cantidad de gente en cuanto a la infraestructura, los servicios básicos, el ordenamiento geográfico de las ciudades, expansión de carreteras, vías de transporte, salud, y por supuesto, la educación, entre otras. Si bien el Ministerio de Educación en épocas pasadas podía tener el control completo del sistema educativo de una población de casi 2.000.000 de habitantes, hoy en día, es verdaderamente un caos. La centralización del sistema educativo actual ya no es posible, pues el país ha crecido y consigo ha traído un sinfín de nuevos desafíos sociales.
El Paraguay actual es un territorio étnicamente heterogéneo, varias colonias de poblaciones extranjeras se han venido mezclando con la hasta ayer “estirpe guaraní”. La región del Chaco con sus colonias de origen germano, varias etnias originarias y poblaciones correspondientes al grupo étnico paraguayo; producto del mestizaje entre colonos españoles e indígenas. En la Región Oriental también se nota esa mezcla étnica. En el sur, los colonos alemanes y de otras naciones; también en el este del país se puede notar una serie de rostros extranjeros, árabes, turcos, brasileños y un buen número de otras nacionalidades, mezcladas con el grupo étnico paraguayo.
Retomo la idea de la descentralización de la educación, pues actualmente el Paraguay tiene una cultura heterogénea, aunque aún no muy marcada, pero se visibiliza esa tendencia multiétnica y multicultural. Ante esta situación, es esencial iniciar el debate para la descentralización de la educación, pues los tiempos y formas de vida de los distintos departamentos del país no son los mismos, no se puede aplicar una misma malla curricular a toda una población multicultural y multiétnica. Los departamentos que viven de la agricultura tienen sus ritmos de vida de acuerdo a los tiempos de siembra y cosecha. En ese tiempo, los hijos de los agricultores deben necesariamente ayudar a sus padres en esos menesteres y, por defecto, abandonan las clases.
Por alguna suerte de nuestro sistema político, el país está dividido en departamentos, y cada departamento tiene un sistema de gobernación, que, hasta ahora no ha podido encontrar su rumbo. Es más, aún no se entiende bien las funciones que debe tener una gobernación ante el Gobierno central y ante los gobiernos locales. Se superponen las funciones y a la hora de articular y operativizar proyectos de desarrollo departamental, colisionan las funciones de los tipos de gobiernos en puja. Algunas gobernaciones son noticias, no por grandes avances de desarrollo, sino por fuertes indicios de corrupción.
Por un lado, ya en el país está estructurado que los departamentos funcionen con sus gobernaciones, pues esto es un paso positivo para que el sistema educativo pueda descentralizarse y dejar en manos de las gobernaciones la educación formal del país, respetando la autonomía cultural y étnica de cada departamento. Crear un ministerio Central estatal de control y supervisión de los planes y mallas curriculares estatales, de asignaturas generales como matemáticas, comunicación (idiomas oficiales y extranjeros) y ciencias. Las demás asignaturas se pueden analizar y aplicar de acuerdo a las necesidades de los departamentos, considerando sus tiempos y diversidad cultural.
Con casi 8.000.000 de habitantes, con un Ministerio de Educación centralizado, y con sede central en la capital del país, es evidente que no se podrá avanzar a pasos agigantados y ofrecer una educación de calidad a su población. La burocracia que genera esa centralización bloquea todo intento de avance y progreso.
¡Es hora de iniciar el debate hacia la descentralización de la educación paraguaya!
*Doctor en Lingüística, Lenguas, Filosofía, Educación y Didáctica.
Universidad de Kiel, Alemania.