En cada rincón del país hay gente que necesita tan solo un gesto de cariño. Miles de niños a los que una mueca de amor les despertará una sonrisa. Y fue eso lo que los policías de guardia de la Comisaría Primera de Asunción tuvieron en cuenta en esta Semana Santa. Salieron de la rutina y se dedicaron a la elaboración de chipa y salieron a las calles de Itá Pytã Punta para repartir a los niños y vecinos.
“La Policía trató de imitar lo que cualquier ciudadano estaba haciendo ayer en su casa. Nosotros salimos a compartir. Pasamos bien, le invito a la gente a que aproveche estos días para reflexionar y acercarse a sus vecinos y familia”, dijo el comisario José María Martínez, jefe de la comisaría Primera de Asunción.
"Es un acto de bondad y este tiene su alcance. No solo el que recibe se beneficia, sino que la persona que da siente ese sentimiento”, añadió a la 780 AM. “Los niños nos saludaban y nos hacían bromas con armas de juguetes. Sentimos un acercamiento con los niños. En esta Semana Santa trabajamos en dos grupos y tratamos de pasar lo mejor posible. Hacemos lo que una familia grande haría”, expresó.
“Los policías estamos alejados de nuestras familias y no queremos dejar de lado esta actividad tradicional. Esto compartimos con el personal y también con los vecinos. Ellos siempre nos saludan cuando pasamos con la patrullera y no podemos dejarlos de lado. Les entregamos la chipa y ellos comenzaron a cantar de felicidad. Ver a un niño sonreír no tiene precio”, dijo emocionado.