La jornada arrancó con un clima cargado de ilusión y expectativa. Desde Ypané, el bus de la Albirroja partió rumbo al estadio Defensores del Chaco llevando consigo no solo a los jugadores y al cuerpo técnico, sino también el sueño de millones de paraguayos que aguardan esta noche con el corazón en la mano. El duelo contra Ecuador, previsto para las 20:30, puede sellar la ansiada clasificación al Mundial 2026, algo que el país no logra desde hace casi 16 años.
El recorrido del ómnibus es acompañado por banderas, bocinazos y cánticos de hinchas que salieron a las calles para alentar a la selección. La caravana simboliza mucho más que un simple traslado: representa la fe de un pueblo que se paraliza entero a la espera de un triunfo que devuelva a Paraguay al escenario más grande del fútbol mundial.
El país entero estará pendiente del pitazo inicial. Oficinas, comercios y hogares se preparan para detener sus rutinas y vivir juntos cada jugada. La posibilidad de un feriado nacional, que podría ser decretado por el presidente Santiago Peña en caso de conseguirse la clasificación, suma aún más expectativa a la cita.
Hoy el Defensores del Chaco será testigo de una noche cargada de emociones. El bus de la esperanza ya está en marcha y con él viaja la ilusión colectiva de un Paraguay que quiere volver a gritar presente en un Mundial.