Dos conductores del transporte público que cubre la ruta entre Asunción y Fuerte Olimpo vivieron una odisea de más de 55 horas luego de que su bus quedara atascado a unos 30 kilómetros de la capital del Alto Paraguay. La unidad de la empresa San Juan no pudo avanzar debido a las fuertes lluvias y la precaria infraestructura vial de la zona.
El ómnibus había partido el lunes por la noche con la intención de llegar a Fuerte Olimpo en la mañana del martes, recorriendo cerca de 780 kilómetros. Sin embargo, las condiciones climáticas y el terreno dificultoso obligaron a detener la marcha, dejando a los conductores Enrique Portillo y Carlos López varados mientras los pasajeros fueron trasladados a salvo por familiares y vehículos todoterreno.

Durante el tiempo que permanecieron atrapados, los choferes recibieron asistencia de vecinos de la región, quienes les acercaron agua, alimentos y bebidas en un gesto de solidaridad. Pasaron la víspera y el Año Nuevo entre barro, mosquitos y la soledad del lugar hasta que, en los primeros minutos del 2026, un tractor de la Gobernación llegó para remolcar la unidad y permitir que finalmente continuaran su viaje.
Autoridades departamentales indicaron que, a partir del lunes 5, se iniciarán obras de reparación en los caminos críticos, incluyendo nivelación, limpieza de laterales, perfilado y colocación de tubos de desagüe, con una inversión superior a G. 16.500 millones. Además, se implementarán barreras para proteger los trabajos y se sancionará a quienes las ignoren, según anunció el gobernador Arturo Méndez.
La situación refleja nuevamente la vulnerabilidad de las rutas del Alto Paraguay y la dependencia de los conductores y pasajeros de la colaboración local para superar las dificultades del transporte en la región.