La región del Chaco vive momentos desesperantes. Varias comunidades de los departamentos de Boquerón, Presidente Hayes y Alto Paraguay lanzaron un grito de auxilio al Estado, denunciando una crisis humanitaria sin precedentes. La situación se agrava con cada día que pasa, mientras las intensas lluvias continúan anegando caminos y dejando a miles de personas completamente aisladas.
Las comunidades afectadas, entre ellas Campo Loro, Tunucojai, Comunidad 5, Garay, Amistad, La Esquina, San Miguel, Ijnapui, 10 de Febrero, Jogasui, 2 de Enero, 15 de Septiembre, Jesudi, Santo Domingo y San Martín, están sumidas en la desesperación. Sus caminos están intransitables, lo que impide el acceso a alimentos, agua potable y atención médica.
"Estamos atrapados. No tenemos comida ni medicinas, los caminos están bloqueados y nadie viene a ayudarnos", denunciaron los representantes comunitarios en un comunicado conjunto.

El Congreso responde a medias: 5.000 millones para cada departamento, pero sin garantías
La crisis en el Chaco finalmente llegó hasta el Congreso, donde la Cámara de Senadores dio media sanción a un proyecto de ley que declara en emergencia a los departamentos de Presidente Hayes, Boquerón y Alto Paraguay. La medida asigna 5.000 millones de guaraníes a cada gobernación para enfrentar la situación.
Sin embargo, la incertidumbre sobre el destino de estos fondos es enorme. Durante el debate, el senador Rafael Filizzola criticó la gestión del Gobierno, asegurando que ya había alertas previas sobre la posibilidad de inundaciones.
"Veo mucha negligencia y ahora estamos tratando un proyecto donde le vamos a dar a la Gobernación 5.000 millones. ¿Y qué van a hacer con ese dinero? ¡Nada!", exclamó Filizzola, quien también comparó la situación con la corrupción en la compra de mascarillas durante la pandemia.

Gobierno promete ayuda, pero las lluvias no dan tregua
El Gobierno, por su parte, insiste en que está trabajando para enfrentar la emergencia. El Ministerio del Interior, la Policía Nacional y la Secretaría de Emergencia Nacional desplegaron equipos en Toro Pampa, Alto Paraguay, para coordinar la asistencia.
Según informaron, se están enviando kits de víveres a comunidades ribereñas como Bahía Negra, mientras helicópteros llevan ayuda a zonas remotas como Florida, Karanda'yty, Chaidi y Arokohandi. No obstante, los afectados aseguran que la ayuda llega a cuentagotas y que la situación sigue siendo crítica.
El drama de los aislados: más de 800 familias en total abandono
Mientras los senadores debaten y el Gobierno se defiende, la realidad en el Chaco es desoladora. Más de 800 familias continúan completamente aisladas, sin acceso a servicios básicos. La amenaza de nuevas lluvias mantiene en zozobra a las comunidades, que ven cómo sus esperanzas de recibir ayuda se desvanecen con cada día que pasa.
Para agravar la situación, una persona sigue desaparecida en la región, mientras las operaciones de búsqueda continúan por vía aérea y terrestre. Las tareas son difíciles, dado el estado de los caminos y la falta de infraestructura.
Corrupción y desidia: el verdadero problema
Detrás de esta crisis no solo hay un desastre natural, sino también una gestión pública ineficiente y marcada por la corrupción. Los G. 5.000 millones asignados a cada Gobernación podrían terminar diluyéndose en contratos dudosos y sobreprecios, mientras los afectados siguen atrapados en el barro, sin agua y sin comida.
El Chaco paraguayo es una de las zonas históricamente más olvidadas por el Estado, y esta crisis es solo otra muestra del abandono sistemático que sufren sus habitantes. Mientras los políticos se llenan la boca con promesas, miles de familias continúan esperando un rescate que parece no llegar nunca.

