Los padres de Sol Chávez, la joven fallecida tras una supuesta intoxicación con flúor durante un tratamiento odontológico, se manifestaron este jueves frente al Palacio de Justicia, encadenados en la explanada, exigiendo que se cumpla la condena contra la odontóloga Lilia Graciela Espinoza y la bioquímica Sandra Hermosa.
A pesar de que la sentencia fue ratificada en tres instancias, ambas profesionales continúan en libertad, lo que provoca la indignación de los familiares. María Chávez, madre de la víctima, señaló que "en los juicios se demostró con pruebas contundentes la culpabilidad de ambas, principalmente la odontóloga, que fue la médica tratante de nuestra hija y responsable de su muerte".
La familia reclama celeridad en los trámites judiciales. Según explicaron, el Tribunal de Apelaciones debía remitir la resolución que confirmó la condena a la Cámara del Dr. Juan Francisco Ortiz hace más de un mes, pero aún no se ha concretado. "Imagínense cuatro años de lucha por la verdad y todavía no sucede nada. Queremos saber qué pasa con la justicia en Paraguay", agregó la madre.
Los familiares temen que, a pesar de la condena firme, se sigan presentando recursos dilatorios que prolonguen el cumplimiento de la sentencia. "En los tres juicios se demostró la culpabilidad de ambas, pero el proceso sigue siendo demasiado largo", concluyó la madre.
Pese a la condena en tres juicios, las profesionales acusadas siguen ejerciendo sus cargos, según denunció la madre.