Cardenal Martínez advierte que la corrupción golpea a los más vulnerables
En el séptimo día del novenario en honor a la Virgen de Caacupé, el cardenal Adalberto Martínez presidió la misa central ante la presencia del presidente Santiago Peña y su comitiva. Allí advirtió que la corrupción "golpea con más fuerza a los vulnerables" y remarcó que la sociedad necesita un compromiso real con la justicia.
El arzobispo metropolitano recordó que la Iglesia también debe mirarse a sí misma y asumir sus sombras. Reconoció que "nadie está libre del pecado" y pidió perdón a quienes sufrieron injusticias dentro de la institución. Señaló que la misión eclesial implica denunciar el mal, anunciar la esperanza y trabajar por el bien común, dejando de lado divisiones internas.
En su homilía, Martínez insistió en el deber de practicar la justicia a favor de los pobres, marginados, indígenas, enfermos sin recursos, mujeres y niños en situación de vulnerabilidad. Mencionó especialmente a los jóvenes privados de libertad, muchos atrapados en redes criminales, y a los adictos que no cuentan con condiciones para rehabilitarse.
El cardenal también pidió escuchar el dolor de quienes emigran del campo a la ciudad y sobreviven en condiciones indignas, así como el de los ancianos abandonados y otros rostros sufrientes del país. Reclamó atender el clamor de las víctimas de la mafia de los pagarés y buscar caminos de solución para los jubilados municipales.
Finalmente, anunció que la Conferencia Episcopal Paraguaya dedicará los próximos años a fortalecer la promoción del bien común como principio esencial de la doctrina social de la Iglesia. Señaló que el compromiso con los pobres debe ir más allá del asistencialismo y enfocarse en garantizar que todas las personas accedan a los bienes materiales y espirituales necesarios para una vida digna.