Cardenal Adalberto Martínez presenta su renuncia al Arzobispado de Asunción al cumplir 75 años
El cardenal Adalberto Martínez Flores presentó su renuncia al gobierno pastoral de la Arquidiócesis de la Santísima Asunción tras cumplir 75 años, edad en la que los obispos deben poner su cargo a disposición del Papa conforme a las normas de la Iglesia Católica. La dimisión deberá ser evaluada por el Vaticano, que decidirá si acepta la solicitud y cuándo se realizará el relevo.
Martínez, nacido en Asunción el 8 de julio de 1951, se convirtió en una figura histórica dentro de la Iglesia paraguaya al ser designado en 2022 como el primer cardenal del país por el papa Francisco. Ese mismo año fue nombrado arzobispo metropolitano de Asunción, en reemplazo de monseñor Edmundo Valenzuela.
Su trayectoria eclesial comenzó en el ámbito pastoral y social. Fue ordenado sacerdote en 1985 y posteriormente desarrolló tareas vinculadas a la formación, la comunicación y la pastoral juvenil dentro de la Conferencia Episcopal Paraguaya. Entre sus responsabilidades se destacó la coordinación nacional de Pastoral de Comunicación y de Pastoral de Juventud, además de ocupar la Secretaría General de la Conferencia Episcopal Paraguaya entre 2005 y 2015.
En 1997 fue nombrado obispo auxiliar de Asunción y posteriormente estuvo al frente de distintas diócesis del país. Ejerció como obispo de la Diócesis de San Pedro, luego de la Diócesis de la Santísima Encarnación y más tarde de la Diócesis de Villarrica del Espíritu Santo, antes de asumir la conducción de la Arquidiócesis capitalina.
El 17 de febrero de 2022, el papa Francisco lo designó arzobispo de Asunción, convirtiéndose en el séptimo titular de la arquidiócesis y en una de las máximas autoridades religiosas del país. Meses después, el 27 de agosto de ese año, fue creado cardenal durante un consistorio celebrado en Roma, un hecho considerado histórico para Paraguay al tratarse del primer representante nacional en integrar el Colegio Cardenalicio.
Durante su gestión al frente de la Iglesia paraguaya, Martínez impulsó mensajes centrados en la participación ciudadana, la defensa de la dignidad humana, la lucha contra la corrupción y la atención a sectores vulnerables. También tuvo participación en espacios internacionales de la Iglesia, como miembro de organismos vinculados a la Santa Sede y representante paraguayo en encuentros del Colegio Cardenalicio.
La renuncia presentada por el cardenal forma parte de una práctica habitual dentro de la Iglesia Católica, donde los obispos deben solicitar al Papa su retiro al alcanzar los 75 años. La aceptación de la dimisión no implica una salida inmediata, ya que el pontífice puede mantener al prelado en sus funciones hasta que se nombre oficialmente a su reemplazante.
Hasta que se concrete una eventual sucesión, Martínez continuará ejerciendo sus responsabilidades pastorales al frente de la Arquidiócesis de Asunción, mientras la Santa Sede analiza el futuro liderazgo de la principal circunscripción eclesiástica del Paraguay
