La Policía Nacional informó que el hombre presentó una denuncia por la supuesta sustracción de dos vacas del establecimiento ganadero donde trabajaba. Sin embargo, al ser interrogado por los agentes, sus declaraciones comenzaron a presentar contradicciones.
Tras varias horas de conversación, el capataz finalmente admitió haber simulado el robo. Argumentó que percibía un salario bajo y que ya venía vendiendo cabezas de ganado pertenecientes a su empleador desde hacía un tiempo.
Los uniformados lograron recuperar los dos vacunos, que fueron encontrados en poder de un comprador de buena fe, quien colaboró con las autoridades para esclarecer el caso.
El hombre quedó detenido a disposición del Ministerio Público y enfrenta cargos por hurto agravado y denuncia falsa. El propietario del establecimiento valoró la rápida actuación policial que permitió recuperar sus animales.