La droga estaba oculta en sacos de poroto, arroz y maíz, dentro de un contenedor que fue sometido a controles de riesgo y al escaneo aduanero.
La intervención estuvo a cargo de agentes de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), a través de la Dirección General de Vigilancia Aduanera, con el apoyo de efectivos de la Unidad Especial de Inteligencia Sensible Antinarcóticos (SIU) de la Policía Nacional. El procedimiento incluyó el uso de perros antidrogas y tecnología de control no intrusivo, que permitió detectar irregularidades en la carga.
En la inspección física posterior, entre los granos se hallaron paquetes tipo "ladrillo" que tras un análisis técnico dieron positivo a cocaína. Si bien aún no se precisó la cantidad exacta, el director de la DNIT, Óscar Orué, explicó que la carga en total asciende a unas 24 toneladas, lo que dificulta la medición inmediata de la droga oculta. "Lo relevante es que se identificó antes de que saliera del país, lo que demuestra que el sistema de control está dando resultados", destacó.
La mercadería incautada estaba identificada con el rótulo de la firma SJ Comercial, dedicada a la importación y exportación, con domicilio en Fernando de la Mora. Según Orué, el responsable de la exportación figura en los registros oficiales y es de nacionalidad paraguaya, aunque evitó dar a conocer su identidad.
Un detalle llamativo del procedimiento es que la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) no formó parte del operativo, a pesar de que se trata de un caso de narcotráfico a gran escala. Las investigaciones prosiguen para determinar la magnitud real del cargamento y las responsabilidades en torno al frustrado envío.