Cada día más solos ante la inseguridad
Asunción y ciudades del departamento Central atraviesan una alarmante ola de inseguridad que afecta profundamente a la ciudadanía. Ciudades como San Lorenzo, Lambaré, Luque y Fernando de la Mora se han convertido en escenarios recurrentes de asaltos, robos y violencia, generando un clima de temor e incertidumbre en la población.
San Lorenzo: robos a plena luz del día
En el barrio Santa Librada de San Lorenzo, una vivienda fue desvalijada en horas del mediodía mientras la propietaria se ausentaba por pocos minutos. Los delincuentes, a bordo de una lujosa camioneta, sustrajeron objetos de valor y dinero en efectivo, dejando a la víctima con un profundo sentimiento de vulnerabilidad.
Vecinos del barrio San Felipe también han denunciado la constante presencia de delincuentes que ingresan a viviendas y locales comerciales en cualquier horario, incluso mientras se realizan denuncias en las comisarías locales.
Lambaré: vecinos claman por seguridad
En el barrio Villa Cerro Corá de Lambaré, los residentes viven atemorizados por una ola de inseguridad que incluye robos domiciliarios, asaltos callejeros y envenenamiento de mascotas. A pesar de las múltiples denuncias y pruebas entregadas a la Policía Nacional, la situación no mejora, y los pobladores exigen mayor presencia policial y medidas efectivas para combatir a los grupos criminales.
En otro incidente, una mujer fue asaltada a punta de arma de fuego mientras llegaba a su casa con sus hijos pequeños. Los delincuentes se llevaron su vehículo, y la víctima tuvo que suplicar para que le permitieran bajar a sus hijos antes de que huyeran.
Luque y Fernando de la Mora: delincuencia sin control
En Luque, un joven fue víctima de asalto por parte de motochorros armados con cuchillos, quienes le robaron su motocicleta frente a una bodega. Los comerciantes de la zona expresan su preocupación por la inseguridad y la escasa presencia policial.
Fernando de la Mora no es ajena a esta problemática. Un enfrentamiento entre policías y delincuentes en una estación de servicios culminó con un detenido herido y la recuperación de una suma importante de dinero robado. Además, los asaltos callejeros y robos domiciliarios son constantes, según confirma el comisario Rubén Darío Bazán, quien señala que estos delitos son los más denunciados en la ciudad.
Interpelación al Ministerio del Interior y la Policía Nacional
Ante esta crítica situación, es imperativo que el Ministerio del Interior, encabezado por Enrique Riera, y la Policía Nacional asuman su responsabilidad en la protección de la ciudadanía. La falta de respuestas concretas y efectivas para contrarrestar este flagelo es inaceptable. La población exige acciones inmediatas que devuelvan la tranquilidad y seguridad a las calles del Departamento Central.
Es hora de que las autoridades tomen medidas contundentes para enfrentar la creciente ola de criminalidad que azota a nuestras ciudades. La seguridad de los ciudadanos no puede seguir siendo una promesa incumplida.


