Batalla de Curupayty: A 159 años de la mayor victoria del Paraguay contra la Triple Alianza

Batalla de Curupayty: A 159 años de la mayor victoria del Paraguay contra la Triple Alianza.

Hace 159 años, exactamente el 22 de setiembre de 1866, se libraba la batalla de Curupayty. La misma representó la mayor victoria del Paraguay en la guerra contra la Triple Alianza, la cual duró cinco años.

La batalla tuvo inicio con el bombardeo de la flota brasileña a las fortificaciones paraguayas, seguido del avance terrestre del ejército aliado. Pero las pésimas condiciones del terreno dificultaron el ataque aliado, lo que resultó más fácil a los paraguayos defender sus posiciones. El desenlace de este enfrentamiento fue favorable al ejército paraguayo.

Los registros históricos señalan que el desenlace de esa contienda dejó un saldo de 4.000 aliados muertos y 92 soldados paraguayos.

La Batalla de Curupayty fue una acción militar que se desencadenó en el marco de la Guerra de la Triple Alianza. Fue el general José Eduvigis Díaz quien comandó el ejército de Paraguay.

La Guerra de la Triple Alianza fue unas de las acciones bélicas más largas. Argentina, Brasil y Uruguay se habían aliado en contra de Paraguay.

Desarrollo de la contienda

El 3 de septiembre de 1866 se llevó a cabo la batalla de Curuzú, de esta manera se dio inicio al ataque hacia Paraguay, el bombardeo inició a tempranas horas de la mañana: 5 encorazados, 2 buques bombarderos, 3 chatas bombarderas y 6 cañoneras iban en contra de Paraguay.

Si bien Curupayty llevaba varios meses artillado por el lado del río, la defensa se reforzó en los días previos de la batalla, trayéndose cañones pesados de ánima lisa de Humaitá y Asunción. Las cureñas para los cañones se hicieron de la madera de los árboles que iban talando.

Cerca de 100 cañones atacaron al ejército paraguayo que se encontraba en posición, la tropa se movilizó rápidamente para defenderse y responder al ataque.

La escuadra brasileña tenía 101 cañones, algunos de ellos cañones rayados Whitworth, de mayor calibre que los cañones de la defensa paraguaya.

El foso tenía seis pies de profundidad y once de anchura y toda la artillería estaba en posición. La derecha de la trinchera arrancaba del río y la izquierda de la laguna López; y se habían tomado todas las precauciones posibles para que el enemigo no pudiera flanquear la posición por el agua, como había sucedido en Curuzú.

El ejército paraguayo en Curupayty se componía de 5,000 hombres y estaba al mando del general José Eduvigis Díaz Vera, el militar paraguayo más destacado en la guerra. Cuando inició la guerra, Díaz era sargento mayor y ascendió a teniente coronel y luego a coronel, debido a sus méritos en la guerra.

Mientras en el campo aliado, el ejército brasileño en Curuzú fue reforzado por el 1° y 2° Cuerpo del ejército argentino. Ahí estaban: el 2° Cuerpo del ejército brasileño al mando del barón de Porto Alegre, conformado por 8,080 hombres (3,500 hombres de infantería, 3,900 hombres de caballería y 680 de artillería); seis batallones (unos 2,000 hombres) del 1° Cuerpo del ejército brasileño;(12) el 1° Cuerpo del ejército argentino al mando del general de brigada Wenceslao Paunero, y el 2° Cuerpo del ejército argentino al mando del general de brigada Emilio Mitre, hermano del presidente argentino. En total, los aliados tenían unos 19,000 hombres disponibles para el ataque a Curupayty.

En Tuyutí se quedó el 1° Cuerpo del ejército brasileño, 1,000 argentinos y 800 uruguayos, todos al mando del general Polidoro Jordão. Habían también 3,000 hombres de la caballería aliada (2,500 brasileños y el resto, argentinos y uruguayos) ubicabados en un lugar cercano, en dirección a la izquierda de la defensa paraguaya, al mando del presidente de Uruguay, el general Venancio Flores.

El camino entre Curuzú y Curupayty era cortado por varias lagunas y esteros.

Inicialmente, los aliados habían acordado atacar Curupayty el 17 de septiembre, pero ese día, el almirante brasileño Tamandaré suspendió el bombardeo porque se iba a iniciar una lluvia. En efecto, llovió por tres días, por lo que se pospuso el ataque y este recién se efectúo el sábado 22. La demora dio tiempo a que se terminara las trincheras paraguayas, que felizmente recién estuvieron listas el 21 de septiembre.