La propietaria del inmueble, Cinthia Amarilla, relató que el hecho la tomó completamente por sorpresa, ya que no había recibido amenazas previas. "Estamos muy preocupados, es un atentado, no podemos ni dormir tranquilos. No recibí ninguna amenaza, por eso estoy sorprendida", expresó con evidente consternación.
El ataque provocó daños materiales y generó temor entre los vecinos, quienes acudieron a ayudar tras escuchar las explosiones y ver las llamas. Amarilla recordó que años atrás ya había sido víctima de otro acto vandálico, cuando desconocidos arrojaron pintura sobre su local. "No sé quién se agarró tan mal por mí", lamentó.
La afectada pidió a las autoridades que se investigue a fondo el hecho, considerando que los agresores aparentemente intentaron incendiar la casa. La Policía Nacional tomó intervención y se espera el resultado de las pericias para identificar a los responsables.