El interventor de la Municipalidad de Asunción, Carlos Pereira, alertó hoy sobre una nueva medida en el marco del control interno: aquellos funcionarios que no registren su jornada laboral ni presenten constancia documental de sus actividades serán retenidos mediante un dictamen, lo que podría dejar pendientes sus pagos.
"Voy a instruir para que todos los funcionarios que no marcan y no presenten una evidencia de las funciones que realizan, firmada por el director, queden pendientes de pago mediante un dictamen", declaró Pereira en diálogo con "La Lupa".
La autoridad explicó que este proceso forma parte de la intervención iniciada en junio, dentro de una auditoría general al sistema administrativo del municipio. El objetivo es transparentar el uso de los recursos humanos y el funcionamiento real de la planta de 9.119 funcionarios activos.
Pereira ya había advertido que en Asunción existen tres regímenes horarios distintos —8 h, 5,5 h y flexibilizados—, además de cientos de directores y asesores que no están obligados a marcar asistencia. Además, denunció fallas técnicas en el sistema biométrico, que no está interconectado, lo que complica el seguimiento automatizado de los ingresos y salidas.
Asimismo, advirtió que apunta a corregir la "grasa administrativa" para mejorar la eficiencia municipal. En su análisis preliminar, indicó que la comuna podría operar con miles de funcionarios menos y reducir costos.
Anteriormente, Pereira informó que existen atrasos en pagos a jubilados y funcionarios, incluyendo vencimientos de bonos e intereses, lo que llevó al municipio a priorizar desembolsos a ciertos sectores. Ahora, con esta nueva instrucción, la Municipalidad busca garantizar que los pagos se otorguen solo a quienes acrediten su trabajo efectivo.