Según las primeras informaciones, la víctima habría recibido un disparo en la cabeza, lo que le ocasionó la muerte de manera instantánea.
El hecho generó gran conmoción en la zona, donde vecinos y transeúntes alertaron a las autoridades tras escuchar la detonación. Agentes de la Policía Nacional y del Ministerio Público se hicieron presentes en el lugar para iniciar las investigaciones correspondientes y tratar de identificar a los responsables del crimen.
El barrio San Francisco, construido como parte de un proyecto de reubicación para familias de los bañados tras la edificación de las costaneras, ha sido objeto de constantes denuncias por hechos de inseguridad. La zona es considerada una de las más peligrosas de la capital, debido a la alta concentración de población en situación de vulnerabilidad y la escasa presencia policial.
El caso pone nuevamente en evidencia la creciente inseguridad que enfrentan los trabajadores de delivery, quienes se exponen a diario a situaciones de violencia mientras cumplen con su labor.