Ariel Ruiz Díaz: "Salgamos a enfrentar el mundo, es la única forma de construir inclusión"

Ariel Ruiz Díaz: "Salgamos a enfrentar el mundo, es la única forma de construir inclusión"

La discapacidad sigue siendo un tema difícil de tocar, no solo en nuestro país, desde conversaciones entre amistades, la misma sociedad parece "aceptar" a estas personas, pero a la vez prefieren tenerlas en el anonimato y que no sean visibilizadas.

Entonces, ¿y las políticas públicas? Jamás son aplicadas, y aun falta mucho para que una persona con algún tipo de discapacidad pueda siquiera desplazarse en las calles, en el transporte público y menos acceder a un trabajo digno.

Recorriendo las redes sociales nos encontramos con Ariel Ruíz Díaz, un joven muy activo en la plataforma Twitter, que emite sus opiniones y trata de ser una voz para que se llegue a conocer más a este sector "oculto" de la sociedad, en pleno 2022.

Ariel es un comunicador con discapacidad visual desde los primeros días de nacido. Él nos contó que su actividad en redes empezó durante la pandemia. "Nunca esperé tener tanta repercusión en Twitter".

"Mi idea inicial en las redes era hablar de discapacidad. Contar la vida de una persona con discapacidad, cómo podemos ayudar y construir una comunicación más accesible. En esa época le hablé a una persona que conocí por Twitter (Fiorella), y empezamos a entrar en Instagram. Ella, ayudando en la parte visual y yo en las ideas y escritos".

Del Twitter se encargaba él mismo, y fue en esa época que también el diputado Sebastián García le ofreció una candidatura a concejal por el partido Patria Querida y eso le dio más visibilidad.

"Las personas con discapacidad debemos salir de los guetos sociales. De que si queremos construir y aportar para un país más inclusivo debemos mostrarnos, opinar y participar de la vida nacional. Aunque duela, tratar de adaptarnos a lo inaccesible", indicó.

"Al comienzo tenía miedo de dar mis opiniones, primero porque en el pasado sufrí discriminación por mi ortografía en Facebook y después porque dar opiniones políticas es todo un desafío en este país. Pero me fui capacitando en el tema ortográfico y fui perdiendo el miedo con publicación tras publicación. Eso sí, es inevitable siempre que te quieran agredir por la discapacidad. Y esa es una cruz que voy a cargar toda la vida", expresó.

Ariel entiende que el proceso de generación de cambios que quiere construir desde donde le toque, le provocará dolor, pero también mucha satisfacción en el futuro.

Expresó que otra cosa que hizo en redes para acercarse más a la gente y mostrar que la discapacidad no los debe alejar, es tomar las cosas con humor. "Tratar de enseñar con el humor y mi discapacidad. Eso me generó buena aceptación también entre los internautas, y desde ese punto, les voy tocando otros temas", indicó el comunicador en entrevista con El Nacional.

Un país más inclusivo, ¿se puede?

Ariel considera que faltan muchas cosas para tener un país más inclusivo y accesible para las personas con discapacidad, empezando por la falta de políticas públicas claras en cuanto al acceso laboral, educativo y recreativo.

Manifestó que nuestros gobiernos no generan políticas claras que puedan garantizar el cumplimiento de derechos sin dificultades.

"Existe una inaccesibilidad clara a nuestros portales públicos, al acceso a trámites para personas con discapacidad y una inaccesibilidad clara al medio físico tanto en las calles y en las entidades públicas. En estos últimos dos años, se han dado retrocesos claros en cuanto al acceso laboral de personas con discapacidad y muchas de las entidades públicas no cumplen con el cupo de personas con discapacidad, que deben trabajar en cada entidad", expresó.

Señaló que el Ministerio de Educación sigue abandonando a las escuelas que atienden a personas con multi discapacidad y no se aprovechó la pandemia para la utilización de nuevas tecnologías accesibles para la inclusión real de personas con discapacidad.

"Hoy en día en todos los ámbitos, la persona con discapacidad se tiene que adaptar al medio y no el medio a la discapacidad, como indican convenciones y tratados firmados por el Paraguay. Por otro lado, faltan políticos con humanidad que piensen que la discapacidad nos va a llegar a todos en algún momento, y que en todos sus proyectos incluyan a la discapacidad como parte de ellos. La mayoría de nuestros políticos promueven el asistencialismo a las personas con discapacidad (PcD) y esto no ayuda en nada", lamentó el joven.

Ariel considera que el ámbito privado también sigue muy atrasado en inclusión laboral de PcD, al decir que no hay políticas de escala de trabajo, de productividad ni de avance y que pocos son los casos de la famosa "responsabilidad social".

"Creo que ya que es un año electoral, es un buen momento para hacer un llamado a los políticos, candidatos a presidente de la república y futuras autoridades, a que piensen en las personas con discapacidad a la hora de elaborar sus planes de gobiernos. Que piensen en las PcD como seres humanos que también tienen sueños, como personas que quieren trabajar, estudiar y vivir una vida normal. A los empresarios, a que den oportunidades a las PcD, no por lástima ni por compromiso, sino porque tenerlos en nuestros planteles de trabajo, nos ayuda a construir humanidad, nos ayuda a crecer en el ámbito laboral y ayuda a construir accesibilidad".

Ariel cree que una PcD, y con las herramientas correctas, puede ser muy productiva.

Asimismo, apeló a las autoridades municipales para que generen políticas de accesibilidad que permitan el libre tránsito de las calles y la accesibilidad general en nuestras ciudades.

"Toda política que incluya la discapacidad se construye para todos. A la ciudadanía en general le diría que no tenga miedo de relacionarse con una PcD, que no tenga miedo de ayudar en las calles, que no tenga miedo de construir relaciones con nosotros. A los empresarios gastronómicos, que adapten sus instalaciones y capaciten a sus empleados para la atención correcta, las PcD también queremos salir y recrearnos", aseveró.

Continuó diciendo: "A los medios de comunicación, que den oportunidades a profesionales de la comunicación que tengan discapacidad. Para que generen políticas de inclusión con el ejemplo y no de la boca para afuera. A las personas con discapacidad, les diría que salgan y enfrenten el mundo aunque duela, aunque lloremos; esa es la única forma de construir inclusión".

La vida desde la discapacidad visual

La historia de Ariel pudo ser diferente de muchas maneras, pero escuchando a este comunicador contar su aún breve aunque luchadora vida, nos damos cuenta de que todo se puede e inspira a luchar por lo que uno quiere, sean cuales fuesen las circunstancias.

Su nacimiento se dio el 15 de mayo de 1994, en un embarazo de apenas 7 meses, por lo que el pequeño Ariel necesitaba con urgencia una incubadora y los doctores cometieron el error de no proteger sus ojos y le quemaron la retina, pudiéndose declarar el hecho como una negligencia médica.

Su madre, una madre soltera, recibió la noticia de que su hijo no sobreviviría porque necesitaba desarrollar sus pulmones, en ningún momento le comentaron de la retinopatía ocasionada por la incubadora y no fue sino meses después que se dio cuenta de que su hijo sería diferente.

Desde la Escuela Santa Lucía le enseñaron a su madre y al pequeño a convivir con la discapacidad. Ya al ingresar a los 7 años necesitaba incluirse a la comunidad, y recurrieron a una escuela donde le negaron la inscripción. Ahí aparece el Padre Fredy, quien convocó a su madre y le dio a conocer una escuela franciscana llamada Niño Jesús de Praga, donde los docentes aún sin tanta experiencia en la inclusión escolar tomaron el desafío y el pequeño Ariel se recibió con honores.

Las horas infinitas de estudio eran increíbles, se basaban en folletos que la madre de Ariel traducía al Braille para que él pudiera leer y luego su madre transcribía las lecciones para que fueran corregidas por los profesores. Los compañeros también le ayudaban con las lecciones, pero en casa eran solo él y su madre, quien trabajaba como empleada doméstica y apenas contaba con 6º grado cursado.

Ariel conoció la computadora a los 17 años y gracias a programas y aplicaciones inclusivas puede trabajar, escribir y dedicarse a lo que más le gusta, que es la comunicación. Sus sueños no paran y tras contar con una Licenciatura en Ciencias de la Comunicación solo espera seguir en la profesión y brindar un soporte para las PcD.

Ariel deja un último mensaje a la mujer que lo acompañó hasta llegar a ser la persona independiente que es: "Gracias, mamá, por hacerme la persona que soy. Por nunca limitarme y por abrirme las alas. Te amo de manera incondicional", indicó.