Muchos padres y madres, con la intención de dar a los pequeños un tratamiento lo más natural posible, ofrecen a bebés y niños, infusiones o preparados a base de plantas o hierbas. Se cree que por ser “natural” no está exento de efectos secundarios, sin embargo, no están recomendadas en ningún caso porque pueden ser muy peligrosas para los pequeños.
Las infusiones caseras no pueden ser administradas a los niños sin consultar con especialistas. Así lo advirtió el doctor Alfredo Jara, coordinador asistencial del Servicio de Emergencia Pediátrica del Hospital de Clínicas.
El especialista dijo, que el sistema hepático de los niños pequeños no está suficientemente desarrollado para metabolizar ciertos productos químicos, lo que puede convertir incluso los remedios caseros más comunes en potencialmente tóxicos y mortales.
Incluso, esta advertencia es también para los remedios caseros más inofensivos, especialmente si los ingieren lactantes y en general menores de 5 años.
Un ejemplo preocupante es la mezcla de leche con anís, en particular el anís estrellado, que es una práctica común en algunos hogares. “El anís estrellado es un sedativo y puede causar graves problemas respiratorios, incluyendo dificultad respiratoria y paro respiratorio”, advirtió en el profesional en la 970 AM.
Otro uso frecuente de remedios caseros es para tratar diarreas, lo que puede resultar en más diarrea e intoxicaciones, empeorando la situación inicial.
La evaporización con eucalipto es otra alternativa casera común que puede ser perjudicial. El Dr. Jara compartió un caso alarmante de un lactante que fue ingresado de urgencia a la unidad de cuidados intensivos. “El niño estaba muy dormido, no despertaba y no sabíamos qué ocurría. Tras interrogar a la madre, nos comentó que le había hecho una vaporización con eucalipto en casa”, relató.
Además de los riesgos de intoxicación, estos remedios caseros pueden causar quemaduras cuando el rostro del bebé se expone al vapor caliente. La piel de los bebés es muy sensible y el vapor caliente puede causar quemaduras graves.