MADES

Alerta por la calidad del aire en Asunción: incendios forestales elevan niveles de contaminación

Autoridades de Salud y Medio Ambiente advierten sobre el deterioro de la calidad del aire en la capital y zonas aledañas, vinculado a incendios activos y sequías, con posibles efectos negativos en la salud de la población.
Mala calidad del aire en Asunción. Foto: Referencial.

La Dirección de Medio Ambiente y la Salud Ambiental (MADES), junto con la Dirección de Vigilancia de la Calidad del Aire, emitieron una alerta sanitaria tras registrar niveles elevados de partículas contaminantes en el aire de Asunción y el área metropolitana. El fenómeno se vincula principalmente a los incendios forestales descontrolados en varias regiones del país, que generan humo y cenizas que se desplazan con los vientos y se acumulan sobre la zona urbana, afectando la respiración y provocando malestar en sectores vulnerables de la población. 

Según Gilda Torres, responsable de Calidad del Aire en el MADES, los parámetros de calidad del aire han superado los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en las últimas jornadas, particularmente en lo que respecta a partículas en suspensión de diámetro menor a 2,5 micrones (PM2,5), consideradas las más dañinas para la salud respiratoria. Estas partículas, generadas por la quema de biomasa y vegetación, pueden penetrar profundamente en los pulmones y agravar afecciones como asma, bronquitis o enfermedades cardiovasculares.

El traslado de humo desde incendios rurales, principalmente en zonas de bosque y campos del Chaco y el este del país, ha provocado que incluso localidades cercanas a Asunción registren visibilidad reducida y olor intenso a humo, afectando la calidad del aire no solo en la capital sino también en municipios vecinos. Las autoridades han señalado que la persistencia de condiciones secas y altas temperaturas ha favorecido la propagación de incendios, complicando los esfuerzos de control y mitigación.

Los grupos de riesgo, como niños, adultos mayores, personas con enfermedades respiratorias y quienes realizan actividades físicas al aire libre, han sido instados a limitar su exposición al aire libre, usar mascarillas en exteriores y permanecer en espacios cerrados con ventilación adecuada cuando sea posible. Las instituciones sanitarias también recomiendan a la ciudadanía estar atenta a los síntomas como tos persistente, irritación de ojos y dificultad para respirar, y acudir a servicios de salud si los cuadros empeoran.

Autoridades ambientales han señalado que, además de la respuesta operativa para combatir los incendios, es necesario reforzar las políticas de prevención de quemas agrícolas, educación ambiental y sistemas de alerta temprana, con el fin de mitigar eventos similares en el futuro. También se han anunciado operativos de control en áreas rurales para detectar y sancionar quemas ilegales, que según expertos constituyen una de las principales causas de los incendios activos.

El impacto de la mala calidad del aire trasciende la salud individual y se convierte en un tema de interés ciudadano por su potencial efecto en la productividad, el bienestar colectivo y los costos asociados a la atención médica. En este sentido, las autoridades locales, sanitarias y ambientales enfatizan la necesidad de cooperación interinstitucional y participación comunitaria para enfrentar los desafíos que plantea la contaminación atmosférica durante la temporada de altas temperaturas e incendios.