En lo que va del año, se han registrado 494 de denuncias de personas que no han regresado a sus hogares después de haber sido reportadas como desaparecidas.
Aunque una parte importante de estos casos culmina con la localización de quienes se habían perdido, aún existe un número significativo de personas cuyo paradero sigue siendo desconocido.
De manera diaria se difunden fotografías y datos de menores que no han sido ubicados, y solo en una semana reciente se denunciaron al menos 15 casos de jóvenes de entre 11 y 17 años que no regresaron a sus hogares.
En el mes de febrero estas denuncias sobrepasan las 40, e incluso hay bebés considerados desaparecidos junto con sus madres.
Las Policía Nacional y el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia trabajan en conjunto para las búsquedas; además apelan a la colaboración ciudadana mediante la difusión de información oficial.
Con la reciente promulgación de la Ley MAFE, que crea un Registro Nacional de Personas Desaparecidas y un sistema de alerta con el fin de centralizar datos y agilizar la localización inmediata tras una denuncia, en especial con casos vulnerables.
La rapidez en la comunicación de una desaparición, junto con acciones coordinadas entre organismos estatales y la comunidad, son elementos esenciales para incrementar las posibilidades de localizar con vida a las personas reportadas como desaparecidas