Alarma: ¡Educación en llamas!

Alarma: ¡Educación en llamas!

Hasta el hartazgo, en el gobierno anterior, se ha vociferado que ha habido un aumento de desarrollo macroeconómico en el país. No obstante, este hecho, corroborado por la OCDE, no condice con el mínimo del 2% de reducción de la desigualdad, en el país.

La reacción causa-efecto, la lacerante desigualdad desemboca en otra lucha maratónica de apagafuego. El 6,0 % (2018) de analfabetismo existente en el país. En plena era del conocimiento y de la globalización, y por sobre todas las cosas, en plena “democracia” (31 años) es inadmisible que connacionales que no sepan leer y escribir formen parte de esta lamentable tasa.

¿Qué han hecho los gobiernos democráticos en estos años?

Someter a esta población de 15 años y más de edad a un inexorable fracaso como individuo, sin tener siquiera un atisbo de revertir su situación.

El Plan Nacional de Desarrollo (PN) 2030 se ha concebido en el año 2014, en el cual se establecen objetivos innovadores que alientan la transparencia, la eficacia y la inclusividad. Estos objetivos, por supuesto, no se cumplirán por arte de magia, sin establecer una hoja de ruta incisiva en reformas en todos los órdenes.

Según el PN2030, para el 2030, se debería lograr el 100 % de alfabetización de adultos de más de 15 años de edad, pero si analizamos el recorrido histórico de la tasa de analfabetismo, constataremos que hubo un aumento considerable de analfabetos en el país.

Tomemos como punto de partida el año 2013, en el que la tasa de analfabetismo llegó a 4,9. Luego, en los años subsiguientes, ha aumentado paulatinamente el porcentaje, excepto que en el año 2015 bajó la tasa a 4,4, pero luego, la tendencia de alza se volvió a establecer en los siguientes años, hasta llegar a la tasa de 6,0 en el año 2018.El Paraguay está en llamas, literalmente, pero el fuego se puede extinguir y la vida continua, la pastura vuelve a crecer y lo material se recupera, pero ¿podremos apagar el fuego del analfabetismo?, que va en aumento año tras año, y va consumiendo cerebros de una población joven que inexorablemente caerá en el fracaso. A nivel del MERCOSUR, Paraguay está entre los que tienen una alta tasa de analfabetismo.

Este aumento gradual es el resultado de la improvisación en la cartera de Educación, esta sensible entidad necesita de técnicos especializados y con alma mater en educación. Reza un refrán popular: “cada chancho en su estaca”, no se puede poner un zapatero a dirigir una obra en construcción.

Este año 2020, catastrófico por la pandemia que paralizó al mundo, y en la que Paraguay no se ha salvado de su coletazo mortal. El virus se metió en cada rincón de nuestros hogares; fue letal y certero en la educación. Las clases paralizadas, padres desesperados, docentes desorientados y virtualmente analfabetos en la aplicación de nuevas tecnologías para mitigar el trauma que implicaba el cierre de las instituciones de enseñanza.

Si la tendencia del analfabetismo está en alza, y con este año escolar perdido, se puede pronosticar un magro futuro en los próximos años en la educación paraguaya.

Si tomamos la tendencia de los tres últimos años, de 2016 a 2018, y si ésta se mantiene en los últimos años que le quedan a este somnoliento gobierno, tendremos un aumento considerable de analfabetos. Las cifran desnudan la inacción, precaria e improvisada conducción del responsable del Ministerio de Educación y Cultura. Los hombres pasan, pero las instituciones quedan, pero quedan con estructura y orientación endeble que solo llevan al fracaso y, en consecuencia, la inexorable muerte intelectual de varios niños y jóvenes que esperan con ansias tomar un lápiz y un papel para escribir sus nombres con letra legible y formar parte de la sociedad. Ansias de leer, de descubrir el mundo y conocer sus derechos inalienables como la vida y la libertad.

Este gobierno debe declarar hoy mismo emergencia nacional a la educación, es ahora el tiempo de realizar los cambios y ajustes técnicos para detener ese vertiginoso ascenso hacia la ignorancia e involución cultural, caso contrario, este gobierno corre el riesgo de quedar plasmado en la retina de muchos connacionales como el peor gobierno en la historia paraguaya. ¡Señor Presidente!: ¡Usted está a tiempo de apagar las llamas que incendian la educación!

Si no se toman las medidas correctivas en estos momentos, no habrá suficiente agua para apagar el fuego de la ignorancia cuando ésta se vuelque contra un estado indolente e ineficaz.

Dr. Martín Ramírez Machuca (Lingüista)