En la tarde de ayer, unos 129 reclusos llegaron de la Penitenciaría de Tacumbú hasta el Centro de Readaptación Social (Cereso) del departamento de Itapúa. Esto tras el conflictivo desarrollo del Operativo Veneratio, donde fallecieron diez reclusos y un agente policial del Grupo Lince.
Entre las personas privadas de su libertad, se llevaron al funcionario de Tacumbú, Eugenio Agüero, quien fue tomado de rehén por los reos. El mismo fue alzado en el colectivo y recién en Encarnación tuvo la oportunidad de explicar que no era preso.
Actualmente, el funcionario ya fue liberado. Los internos fueron trasladados en buses de las Fuerzas Armadas de la Nación (FF. AA.) y posteriormente recibieron asistencia médica.
Entretanto, otros 90 reclusos llegaron a la Penitenciaría Regional de Concepción, mientras que Armando Javier Rotela guardará reclusión en una de las cárceles nuevas de máxima seguridad.