La Escuela San Francisco, ubicada en la comunidad de Zeballos Cué, fue clausurada de manera preventiva debido al grave deterioro de su infraestructura. La institución presenta gigantescas grietas en las paredes, columnas comprometidas y un avanzado desgaste estructural, lo que representa un riesgo para la seguridad de alumnos, docentes y personal administrativo.
Ante esta situación, las autoridades educativas dispusieron que los estudiantes inicien el año lectivo de forma provisoria en un tinglado, mientras se evalúan los daños y se define una solución. Sin embargo, padres de familia manifiestan su preocupación por las condiciones en las que actualmente reciben clases los niños, señalando que el espacio no reúne las garantías necesarias para un aprendizaje adecuado.
Los padres y tutores exigen una respuesta urgente por parte de las autoridades competentes, ya sea mediante la refacción integral del edificio o la reubicación temporal en un lugar seguro y adecuado. Advierten que la situación no es nueva y que desde hace tiempo vienen denunciando el deterioro de la escuela sin obtener respuestas concretas.
Hasta el momento, no se ha informado una fecha estimada para el inicio de las obras, mientras la comunidad educativa permanece a la espera de una solución definitiva que garantice el derecho a una educación segura y digna.
