David Fariña, director general de protección de recursos hídricos del Ministerio del Ambiente (Mades), explicó que las reservas de aguas superficiales y subterráneas dependen de las lluvias y estas no se están dando con suficiencia hace por lo menos tres años.
La sequía es tremenda y son las lluvias las que abastecen la recarga de acuíferos y si bien las reservas no están amenazadas, si el abastecimiento a las comunidades por falta de recuperación de los cauces hídricos.
En el acuífero Patiño se pudo constatar la baja de su nivel y el consumo del vital líquido es permanente e irá en aumento durante el verano, por eso preocupa.
Dijo que se está instando a las empresas proveedoras de agua potable a establecer planes de contingencia para mitigar este escenario que sería la perforación de nuevos pozos.