La Iglesia católica y las comunidades evangélicas de Colombia rechazaron las recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro, en las que aseguró que Jesucristo no era célibe y "murió rodeado de las mujeres que lo amaban", lo que ha generado un intenso debate en un país profundamente religioso.
El mandatario, que se declara católico aunque no practicante, afirmó el martes durante un discurso: "Jesucristo hizo el amor, a lo mejor con María Magdalena" y agregó que "un hombre así sin amor no podría existir", encendiendo reacciones inmediatas en redes sociales y medios de comunicación.
De acuerdo con la doctrina cristiana, Jesucristo llevó una vida en celibato, sin relaciones sexuales ni vínculos sentimentales, por lo que los dichos de Petro fueron considerados ofensivos por las comunidades religiosas.
La Conferencia Episcopal de Colombia pidió respeto y protección de las creencias de los ciudadanos, recordando la importancia de la no interferencia en asuntos religiosos y citando la legislación nacional. Por su parte, la Confederación Evangélica de Colombia calificó las afirmaciones como una tergiversación de la "verdad histórica, bíblica y teológica" y una falta de respeto hacia Jesucristo.
Las declaraciones han generado polémica en un país donde aproximadamente el 79 % de los 50 millones de habitantes se identifica como católico y un 10 % pertenece a otras ramas del cristianismo, reflejando la sensibilidad de los temas religiosos en la esfera pública.