Reporte

Disidencias reivindican atentados y apuntan contra Petro en medio de escalada violenta en Colombia

La estructura armada conocida como Estado Mayor Central, vinculada a las disidencias de las FARC y liderada por Iván Mordisco, asumió la autoría de una serie de ataques registrados entre el 24 y 25 de abril en distintas zonas del suroccidente colombiano y, al mismo tiempo, responsabilizó políticamente al gobierno de Gustavo Petro por la escalada de violencia.
Gustavo Petro, presidente de Colombia. Foto:X

A través de un documento difundido en comunidades y redes sociales, el grupo insurgente justificó los atentados como parte de una ofensiva que enmarca en una supuesta lucha "antiimperialista", asegurando que no renunciarán a lo que consideran la defensa de la soberanía nacional. En ese contexto, reivindicaron el uso de la violencia como herramienta frente a lo que describen como presiones externas, particularmente de Estados Unidos.

Los ataques, que incluyeron el uso de explosivos en zonas como Cajibío, en el departamento del Cauca, dejaron decenas de heridos y provocaron una fuerte saturación en los servicios de salud de la región. Entre los blancos afectados se reportaron vehículos civiles, lo que elevó la preocupación por el impacto directo sobre la población.

En su pronunciamiento, la organización armada también cuestionó a organismos internacionales como la ONU por lo que consideran un silencio frente a conflictos globales, e instaron a la conformación de un nuevo orden internacional con enfoque multipolar.

Más allá de la justificación ideológica, el grupo lanzó duras acusaciones contra el presidente Petro, a quien señalaron de haber abandonado su discurso soberanista y de actuar alineado con intereses del gobierno estadounidense tras contactos con Donald Trump. Incluso, denunciaron la supuesta presencia de tropas extranjeras y la instalación de bases militares en territorio colombiano, además de cuestionar políticas de seguridad y lucha contra cultivos ilícitos.

Las disidencias también hicieron referencia a escenarios internacionales como Cuba, Venezuela y Palestina para reforzar su discurso, acusando al mandatario colombiano de guardar silencio ante lo que califican como intervenciones externas y conflictos internacionales.

En el tramo final del mensaje, la organización llamó a otros movimientos insurgentes a sumarse a acciones coordinadas y planteó que el próximo gobierno colombiano debería encarar un proceso de diálogo más profundo que vaya más allá de la desmovilización, abordando cambios estructurales en el país.

Mientras tanto, las autoridades continúan evaluando el alcance total de los atentados y reforzando la seguridad en las zonas más afectadas, en medio de un clima de creciente tensión y temor en varias regiones del país.