Guía práctica ante movimientos telúricos

Cómo actuar durante un sismo para reducir los riesgos

Mantener la calma, buscar un lugar seguro y evitar decisiones impulsivas son las principales recomendaciones de los organismos de emergencia ante un sismo. Conocer qué hacer antes, durante y después de un movimiento sísmico puede marcar la diferencia para proteger la vida y disminuir las consecuencias de un desastre.
¿Qué hacer cuando hay un sismo o terremoto? Foto referencial / ChatGpt.

Los sismos son fenómenos naturales que pueden ocurrir sin previo aviso y cuya intensidad varía según la ubicación del epicentro y las características del terreno. Aunque no es posible predecir cuándo ocurrirá uno, especialistas en gestión de riesgos coinciden en que la preparación y la reacción adecuada son fundamentales para prevenir lesiones y salvar vidas.

¿Qué hacer durante un sismo?

La primera recomendación es conservar la calma. El pánico puede provocar accidentes más graves que el propio movimiento.

Si se encuentra dentro de una vivienda, oficina o edificio:

  • Agáchese, cúbrase y sujétese debajo de una mesa o escritorio resistente.
  • Proteja la cabeza y el cuello con los brazos si no encuentra un mueble firme.
  • Permanezca alejado de ventanas, vidrios, estanterías, espejos, lámparas y objetos que puedan caer.
  • No corra hacia las escaleras ni intente salir mientras el suelo continúa temblando.
  • Evite utilizar ascensores.

Si está en el exterior:

  • Diríjase a un espacio abierto.
  • Aléjese de edificios, postes de electricidad, árboles, carteles y muros que puedan colapsar.
  • Evite permanecer debajo de balcones o estructuras inestables.

Si conduce un vehículo:

  • Reduzca la velocidad y deténgase en un sitio seguro.
  • Evite estacionar debajo de puentes, pasos elevados, túneles, árboles o cables eléctricos.
  • Permanezca dentro del automóvil hasta que finalice el movimiento, salvo que exista un peligro inmediato.

¿Qué no se debe hacer?

Durante un sismo es importante evitar acciones que aumenten el riesgo:

  • No correr ni empujar a otras personas.
  • No utilizar ascensores.
  • No regresar por objetos personales.
  • No permanecer cerca de ventanas o balcones.
  • No difundir rumores o información sin verificar.
  • No bloquear las salidas de emergencia.

¿Cómo prepararse antes?

La prevención comienza mucho antes de que ocurra un evento sísmico.

Entre las principales medidas se encuentran:

  • Identificar las zonas seguras dentro de la vivienda, escuela o lugar de trabajo.
  • Asegurar muebles altos, estanterías, televisores y objetos pesados a las paredes.
  • Preparar una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecederos, linterna, radio portátil, pilas, botiquín, documentos importantes y medicamentos de uso permanente.
  • Elaborar un plan familiar de evacuación y un punto de encuentro.
  • Participar en simulacros para conocer las rutas de salida.

¿Qué hacer después del movimiento?

Una vez que el sismo haya terminado, las autoridades recomiendan:

  • Verificar el estado de las personas cercanas y brindar ayuda a quienes la necesiten.
  • Salir con precaución si el edificio presenta daños.
  • Estar atento a posibles réplicas.
  • Revisar si existen fugas de gas, cortocircuitos o daños estructurales.
  • Escuchar únicamente los comunicados emitidos por las autoridades competentes.
  • Utilizar el teléfono solo para emergencias y así evitar la saturación de las redes.

Mochila de emergencia

Los especialistas aconsejan que cada familia cuente con un kit que incluya:

  • Agua potable.
  • Alimentos enlatados o de larga duración.
  • Botiquín de primeros auxilios.
  • Medicamentos personales.
  • Linterna y pilas de repuesto.
  • Radio portátil.
  • Cargador portátil para celular.
  • Silbato.
  • Documentos personales protegidos en bolsas impermeables.
  • Ropa de abrigo y artículos de higiene.

La preparación salva vidas

Los organismos de protección civil insisten en que los sismos no pueden evitarse, pero sí es posible disminuir sus consecuencias mediante la prevención, la educación y la planificación. Conocer las medidas de autoprotección y actuar con serenidad permite reducir significativamente el riesgo de lesiones y facilita una respuesta más eficiente ante una emergencia.

Fuente: Web.