Maridaje erótico fue el tema abordado por la reconocida sexóloga y psicológa Jazmín Escobar el pasado viernes 24 de marzo. El evento se llevó a cabo en el Wine Garden y durante la velada se degustó un menú tradicional y vegetariano. En la ocasión, se contó con la presencia de la sommelier Sandra Verza.
Maridaje erótico
De acuerdo a lo expresado por la profesional, el maridaje consiste en la fusión de dos elementos con la finalidad de que ambos se potencien y realcen sus sabores en el caso de la gastronomía y el vino, así como potenciar los rasgos en las relaciones y vínculos sexo-afectivos.
Maridar es fusionar el cuerpo con la mente para integrar la capacidad de expandir la sensorialidad de la piel, la palabra, la mirada y el gusto.
Se trata de una alternativa gastronómica que surge como aliada al placer, al goce, a la innovación de los sentidos y de las sensaciones que están más allá de nuestro alcance diario.
Es un encuentro para parejas, mujeres y hombres que desean desarrollar y potenciar el hedonismo y la creatividad al fusionar tanto el paladar, como los aromas, las texturas y sobre todo el cerebro.Una fusión entre la mente y los sentidos, un viaje sensorial hacia la exploración del órgano sexual más potente, el cerebro, y el órgano sexual más grande, la piel, la que nos cubre enteramente de sensaciones placenteras.
La manera en que nos relacionamos con el placer nos condiciona a sentirnos libres para el goce y el disfrute.
¿Me permito disfrutar? El placer, ¿es una necesidad o un deseo? ¿El placer requiere de la inmediatez o se trabaja para alcanzarlo? A través de la comida y el sexo nos posicionarnos frente a la manera que nos entregamos al disfrute a través de la sensorialidad.
El sexo se HACE, pero también se HABLA. ¿De qué hablamos cuando hablamos de sexo?
Cada persona tiene una referencia distinta al referirse a la sexualidad, ya que es un proceso subjetivo que responde a un sistema de creencias único.
No se puede ni cuantificar ni objetivizar el sexo: se puede sentir, percibir, pensar y actuar de acuerdo a las propias libertades o limitaciones ¡y desde ese lugar se realiza el viaje al placer!