Nutrición temprana

Restringir el azúcar en los primeros años reduce el riesgo cardíaco en la adultez

Investigadores hallaron que limitar el consumo de azúcar durante el embarazo y los dos primeros años de vida disminuye significativamente la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares décadas después.
Azúcar. Foto:.mspbs.gov.py

Restringir el azúcar en la infancia temprana podría ser clave para proteger el corazón en la edad adulta, según un estudio publicado en The British Medical Journal (BMJ). La investigación revela que las personas que estuvieron expuestas al racionamiento de azúcar durante y después de la Segunda Guerra Mundial presentaron hasta un 31 % menos de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares graves, como infarto, insuficiencia cardíaca o accidente cerebrovascular.

El trabajo, realizado por científicos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong y la Facultad de Medicina de Boston, analizó los datos de 63,433 individuos del Biobanco del Reino Unido nacidos entre 1951 y 1956. De ellos, 40,063 estuvieron expuestos a las restricciones de azúcar impuestas entre 1940 y 1953, mientras que 23,370 no vivieron esa medida.

Los resultados mostraron que quienes crecieron bajo racionamiento —que limitaba el consumo diario a menos de 40 gramos de azúcar, prohibiendo su adición a la dieta de bebés menores de dos años— tuvieron un 20 % menos de riesgo de enfermedad cardíaca, un 25 % menos de infarto, un 26 % menos de insuficiencia cardíaca, un 24 % menos de fibrilación auricular, un 31 % menos de accidente cerebrovascular y un 27 % menos de mortalidad cardiovascular.

Además, las personas con restricciones prolongadas disfrutaron de hasta dos años y medio más de vida sin afecciones cardíacas, en parte gracias a una menor incidencia de diabetes y presión arterial elevada.

"El periodo que abarca desde la concepción hasta los dos primeros años de vida constituye una ventana crítica en la que la nutrición moldea el riesgo cardiometabólico a lo largo de toda la vida", concluyeron los autores. El estudio sugiere que reducir el azúcar en la dieta materna y en la alimentación infantil podría ser una estrategia eficaz para prevenir enfermedades cardíacas en las generaciones futuras.

Fuente: DW