Las largas jornadas de trabajo, el estilo de vida sedentario y el estrés contribuyen a un porcentaje cada vez mayor de la obesidad en la población.
Como consecuencia, los riesgos para la salud están relacionados con el sobrepeso o la obesidad que también están aumentando. Los especialistas dicen que los problemas de salud física pueden variar desde problemas simples como fatiga, acidez hasta enfermedades potencialmente mortales como diabetes tipo 2, apnea del sueño, hipertensión, accidente cerebrovascular, enfermedades de las arterias coronarias.
Lograr un cambio en sus hábitos alimenticios es el primer paso para abordar la obesidad.
El desayuno le da al cuerpo las calorías necesarias al comienzo del día, lo que reduce la ingesta de calorías no deseadas. Incluya más porciones de frutas y verduras.
Comer frutas y verduras saludables en lugar de comida chatarra le ayudará a mantener a raya las calorías vacías y, por lo tanto, a tener energías para enfrentar los desafíos diarios.Coma un puñado de nueces todos los días. Las nueces son una fuente inagotable de nutrientes y también una buena fuente de ácidos grasos omega-3 que desempeñan un papel importante en el mantenimiento de la salud cardiovascular. Hay que decir adiós al azúcar en cantidad.
Para una alimentación saludable es importante considerar que la dieta debe ser variada y consultar con la nutricionista.
La Organización Mundial de la Salud recomienda que niños y jóvenes de 5 a 17 años inviertan por lo menos 60 minutos diarios en actividad física con juegos en movimiento y limiten a un máximo de dos horas de pantalla al día.