Dejar de fumar después de los 40 reduce el deterioro cognitivo y el riesgo de demencia
Dejar de fumar, incluso después de los 40 años, tiene un efecto positivo a largo plazo sobre la salud cerebral, según un estudio publicado este lunes (13.10.2025) en The Lancet Healthy Longevity por investigadores del University College de Londres (UCL).
El análisis incluyó datos de casi 9.500 personas de 12 países —España, Austria, Alemania, Suecia, Holanda, Italia, Francia, Dinamarca, Suiza, Bélgica, Estados Unidos y Reino Unido—, comparando a quienes abandonaron el cigarrillo con quienes continuaron fumando, todos mayores de 40 años y con una media de edad de 58.
Durante seis años, los participantes que dejaron de fumar mostraron un deterioro cognitivo significativamente menor: la fluidez verbal disminuyó un 50 % más lentamente, y la pérdida de memoria fue un 20 % inferior que en los fumadores. En términos prácticos, esto equivale a tres o cuatro meses menos de deterioro de la memoria por año y seis meses menos de declive en la fluidez verbal en comparación con quienes continuaron fumando.
Los investigadores explican que fumar afecta al cerebro a través de su impacto en la salud cardiovascular y la inflamación crónica, provocando estrés oxidativo que destruye neuronas. Estudios previos mostraban mejoras cognitivas a corto plazo al dejar el tabaco, pero hasta ahora se desconocía si esos beneficios se mantenían a largo plazo, especialmente en personas mayores de 50 años.
"La evidencia confirma que nunca es demasiado tarde para dejar de fumar", afirma Mikaela Bloomberg, investigadora del Instituto de Epidemiología y Atención Sanitaria del UCL. Por su parte, Andrew Steptoe, epidemiólogo del UCL, destacó que un deterioro cognitivo más lento se relaciona con un menor riesgo de demencia, consolidando al abandono del tabaco como una estrategia preventiva frente a esta enfermedad.
Más de 300 millones de personas en el mundo padecen depresión, enfermedad que comparte factores de riesgo con el deterioro cognitivo, por lo que estos hallazgos refuerzan la importancia de hábitos de vida saludables y ofrecen motivación adicional para que los fumadores de mediana edad intenten dejarlo, además de servir de guía para políticas públicas de control del tabaco.