Estados Unidos avanza en la regulación de los alimentos ultraprocesados (UPFs, por sus siglas en inglés), tras múltiples investigaciones que los relacionan con problemas graves de salud, como la obesidad infantil, el cáncer, las enfermedades cardíacas y la diabetes tipo 2.
En respuesta a estas evidencias, empresas como Walmart (marca Great Value), General Mills y Kraft Heinz han comenzado a retirar colorantes sintéticos, conservadores y edulcorantes artificiales de sus productos. Las medidas acompañan políticas federales y estatales que buscan reducir la exposición de la población a ingredientes considerados nocivos.
Qué son los ultraprocesados
Según la clasificación NOVA, desarrollada por la Universidad de São Paulo, los alimentos ultraprocesados son formulaciones industriales con bajo contenido de alimentos integrales y altas proporciones de aditivos como emulsionantes, saborizantes, colorantes y conservadores. Ejemplos comunes incluyen refrescos azucarados, pan industrial, cereales saborizados, papas fritas, yogures con sabor y golosinas.
Estos productos suelen contener altas cantidades de azúcares, sales y grasas poco saludables, y carecen de nutrientes esenciales como fibras, proteínas, vitaminas y minerales. Además, la presencia de aditivos mejora su textura y sabor, lo que aumenta su atractivo y fomenta el consumo excesivo.
Evidencias y riesgos para la salud
El National Center for Health Statistics publicó en 2025 un análisis basado en datos recopilados entre agosto de 2021 y agosto de 2023, que confirma que más del 50 % de las calorías consumidas por adultos y niños en Estados Unidos provienen de productos ultraprocesados.
Diversos estudios han identificado más de 30 afecciones de salud asociadas a su consumo habitual, entre ellas diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, obesidad, artritis, trastornos mentales y acumulación de grasa muscular. Su consumo frecuente también se asocia a inflamación crónica, picos de glucosa y alteraciones metabólicas.
Los expertos advierten que estos alimentos están diseñados para facilitar la ingesta excesiva de calorías, gracias a su alta palatabilidad y bajo poder saciante, factores que incrementan el riesgo de sobrepeso y desórdenes metabólicos.
Medidas recientes y estrategias oficiales
En septiembre de 2025, la Make America Healthy Again Commission, presidida por el secretario de Salud y Servicios Humanos Robert F. Kennedy Jr., presentó una estrategia con más de 120 iniciativas para enfrentar las enfermedades crónicas en menores. Entre ellas, se plantea redefinir las guías alimentarias nacionales y establecer una definición legal para los alimentos ultraprocesados.
A nivel estatal, California implementará, desde enero, un plan ordenado por el gobernador Gavin Newsom, que contempla advertencias en las etiquetas de productos y estudios sobre los efectos de los colorantes sintéticos en la salud pública.
Recomendaciones y herramientas tecnológicas
Los especialistas sugieren priorizar alimentos integrales y frescos, como frutas, verduras, carnes, legumbres y lácteos sin procesar, generalmente ubicados en la periferia de los supermercados.
Aplicaciones móviles como Yuka, Bobby Approved y Fooducate permiten a los consumidores escanear códigos de barras y conocer el nivel de procesamiento de los productos, promoviendo elecciones alimentarias más saludables.