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Tras informe de inflación de mayo, ¿cómo quedará el salario mínimo?

Es importante destacar que el mecanismo de ajuste automático tiene un carácter técnico, pero su impacto económico y social es relevante.
¿Cómo será el reajuste del salario mínimo legal? Foto: Archivo EN.

El último informe del Banco Central del Paraguay (BCP), correspondiente a mayo de 2025, reportó una inflación interanual del 3,6%. Esta cifra, derivada del comportamiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC), es clave para determinar el reajuste anual del salario mínimo legal, conforme lo establece la Ley N.º 5764/16. En virtud de esta normativa, el Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam) debe aplicar el ajuste automático del salario mínimo cada junio, utilizando como referencia la inflación acumulada de los últimos doce meses.

Partiendo del salario mínimo vigente de G. 2.798.309, el incremento del 3,6% implicaría un aumento nominal de G. 100.739. De esta forma, el nuevo salario mínimo mensual pasaría a ser de G. 2.899.048 a partir de julio de 2025, siempre que el Conasam ratifique esta actualización. Este reajuste busca preservar el poder adquisitivo de los trabajadores formales, asegurando que sus ingresos no pierdan valor real frente al aumento generalizado de precios. 

Es importante destacar que el mecanismo de ajuste automático tiene un carácter técnico, pero su impacto económico y social es relevante. En términos macroeconómicos, ayuda a estabilizar el consumo interno, ya que protege parcialmente el ingreso de quienes perciben el salario mínimo. 

En lo social, cumple una función redistributiva, aunque limitada por la alta informalidad del mercado laboral paraguayo. Según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística, cerca del 65% de los ocupados se encuentra en la informalidad, lo que limita la cobertura efectiva del reajuste salarial.

Análisis debe hacerse en el contexto productivo

Además, este aumento debe analizarse dentro del contexto productivo del país. Sectores como el comercio minorista, los servicios personales y la agricultura emplean a una gran proporción de trabajadores de bajos ingresos, muchos de ellos con baja productividad. Para estas actividades, un incremento en los costos laborales puede generar desafíos financieros, especialmente en microempresas y pequeñas unidades productivas. Por ello, es esencial que el ajuste venga acompañado de medidas de apoyo, como acceso a financiamiento, formalización laboral y capacitación.

Entonces, con el reajuste del 3,6% el nuevo monto del salario mínimo legal quedará en G. 2.899.048. De acuerdo a varios economistas y consultores económicos, la discusión sobre el salario debe trascender el ajuste por IPC e incorporar estrategias que promuevan empleo formal, productividad y desarrollo inclusivo. Solo así el salario mínimo podrá ser más que una cifra técnica: una herramienta real para mejorar la calidad de vida de miles de trabajadores paraguayos.