Agroindustria

Soja en auge: Paraguay apuesta a una superzafra que puede revitalizar la economía

Con expectativas de récord productivo y un alto volumen de exportaciones, la zafra de soja 2025-26 genera un impulso clave para la agroindustria y amplía las expectativas de crecimiento económico del país.
Gran expectativa por la soja. Referencial.

Paraguay encara una zafra de soja que se perfila como una de las más destacadas de los últimos años, con proyecciones que podrían situar la producción total —incluyendo la zafra principal y la zafriña— por encima de los 10 millones de toneladas, de acuerdo con informes sectoriales y análisis de mercado. Estas cifras reflejan un dinamismo productivo que no solo fortalece al sector agrícola, sino que también representa una oportunidad para revitalizar la economía paraguaya en un contexto regional e internacional complejo.

El cultivo de soja ha sido históricamente el principal motor de la agroindustria paraguaya, representando una parte significativa de las exportaciones del país y constituyéndose en un pilar para la generación de divisas, empleo y actividad productiva rural. Para esta campaña, la combinación de condiciones climáticas favorables, avances tecnológicos y un manejo agronómico más eficiente ha permitido que algunas estimaciones incluso contemplen niveles de producción por encima de los 10,1 millones de toneladas, con departamentos como Alto Paraná, Canindeyú, Itapúa y Caaguazú mostrando rendimientos por encima del promedio histórico.

Además de su contribución al volumen bruto de granos, el sector sojero impulsa la industrialización y la cadena de valor local. Según datos recientes, la agroindustria paraguaya alcanzó niveles récord de molienda de soja, con más de 3,19 millones de toneladas procesadas, lo que aumentó la producción de harina, aceite y otros derivados destinados tanto al mercado interno como a la exportación. Este desarrollo industrial no solo agrega valor económico a la materia prima, sino que también amplía las oportunidades de empleo y estabilidad para miles de familias vinculadas a la economía rural y urbana.

El PIB

Los beneficios de una zafra sólida trascienden el ámbito agrícola y llegan al producto interno bruto (PIB) nacional y a las cuentas públicas, facilitando la recaudación y aportando divisas clave para el comercio exterior. La soja representa una proporción considerable de las exportaciones paraguayas —junto con otros productos agropecuarios— y su desempeño suele incidir de manera directa en el comportamiento del sector externo y en la percepción de estabilidad económica general.

No obstante, expertos también advierten sobre la necesidad de atender aspectos críticos como la gestión de precios internacionales, la logística de comercialización y la sostenibilidad ambiental. Si bien un rendimiento elevado puede traducirse en mayor ingreso de divisas, también implica retos en cuanto a la competitividad de los productores, el almacenamiento y la variabilidad de los mercados globales de granos.

En este escenario, la zafra sojera 2025-26 aparece como una oportunidad estratégica para fortalecer la economía paraguaya, especialmente si se acompaña de políticas que impulsen la transformación industrial, la diversificación de mercados y la innovación tecnológica en el agro. Para un país donde la soja ha sido motor de crecimiento, una campaña exitosa puede marcar la diferencia entre consolidar avances productivos y enfrentar nuevos desafíos en la competitividad global.