La demanda de Paraguay y la región empuja al maíz a un nuevo ciclo de expansión
Actualmente Paraguay mantiene una superficie relativamente estable de entre 850.000 y 920.000 hectáreas de maíz zafriña cada año,
Actualmente Paraguay mantiene una superficie relativamente estable de entre 850.000 y 920.000 hectáreas de maíz zafriña cada año,
Los departamentos con mayor superficie de soja sembrada, fueron: Alto Paraná con 946.011 hectáreas; Itapúa con 726.519, con una disminución de 67.275 hectáreas con relación a la zafra anterior y Caaguazú.
Expertos advierten que la demanda mundial obligará a duplicar la producción hacia 2050. En Paraguay, el foco se desplaza hacia eficiencia, tecnología y rentabilidad como claves para competir.
De acuerdo con el reporte, el mayor movimiento responde a una combinación de mayor disponibilidad del grano y una demanda activa tanto en el mercado local como internacional.
Con expectativas de récord productivo y un alto volumen de exportaciones, la zafra de soja 2025-26 genera un impulso clave para la agroindustria y amplía las expectativas de crecimiento económico del país.
Productores de Alto Paraná, Caaguazú y Canindeyú reportan que los cultivos de soja, ya en etapas de llenado de granos, han respondido positivamente a la ventana climática, con brotes uniformes, poca incidencia de plagas y buenas estructuras de planta.
"Estamos en alrededor del 22% menos que el año pasado al corte del mes agosto", dijo director de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas.
Los ingresos generados por estas exportaciones también crecieron en una proporción similar, superando en 121% a los del año pasado.
Después de tres años, el área de cultivo de maíz vuelve a tener un mayor protagonismo en esta época, ya que, en los dos años anteriores fue disminuyendo el área sembrada.
Luego de una zafra 2024 marcada por condiciones climáticas adversas, que resultó en una producción estimada de apenas 3,5 millones de toneladas, este año el panorama es claramente más optimista.
Además de los beneficios económicos y productivos, las semillas con tecnología incorporada permiten a los agricultores reducir el uso de agroquímicos, gracias a su resistencia genética.
Brasil continúa como el principal mercado del grano paraguayo con el 91% participación en el total enviado, seguido por Uruguay (7%), Senegal, Camerún y Chile (2%).