Seis de cada diez paraguayos gasta el 70% de su salario en la primera semana del mes
Según datos revelados por el experto en empleos, Enrique López Arce, seis de cada diez paraguayos destina el 70% de su salario durante la primera semana del mes, lo que evidencia serias dificultades para el ahorro en el país.
Consultado sobre las razones por las que al paraguayo promedio le cuesta ahorrar, López Arce señaló que a la mayoría no se le enseña educación financiera y, por ende, no sabe cómo administrar su dinero, apenas cobra el salario. "Cuando uno recién cobra ya cena diferente", ejemplificó el especialista.
López Arce resaltó la importancia de la educación financiera para una adecuada administración del dinero. "Si no tenés educación financiera, no importa cuánto vos cobres, vas a gastar todo", expresó.
Este patrón de consumo revela un escenario de presión económica permanente para los hogares. En un contexto donde la inflación interanual alcanza alrededor del 4,3 % en septiembre de 2025, y los precios de alimentos suben cerca del 8,8 % anual, el ingreso real pierde terreno.
Poca capacidad de ahorro
Por otra parte, el salario mínimo legal en el país fue reajustado el 1 de julio de 2025 a G. 2.899.048. Con ese nivel de ingreso y la inflación en alza, la capacidad de ahorro se reduce drásticamente, lo que explica por qué muchos trabajadores destinan gran parte del salario casi de inmediato.
El fenómeno incide de manera particular en hogares con ingresos moderados o bajos. Cuando 70 % del salario se destina en la primera semana —ya sea al pago de bienes de consumo, servicios, transporte o deudas— quedan pocas posibilidades de hacer frente a gastos imprevistos o de inversión. Eso eleva la vulnerabilidad financiera y reduce la estabilidad económica del hogar.
Analistas señalan que esta dinámica tiene implicancias amplias: limita el consumo durante el resto del mes, reduce el margen para ahorro, y puede contribuir a mayores niveles de endeudamiento o informalidad. En Paraguay, aproximadamente el 62 % de los trabajadores están en condición informal, lo que añade fragilidad a sus ingresos.