Si bien la cartera de créditos del sistema bancario sigue creciendo, todavía no logra hacerlo al ritmo dinámico prepandemia. En ese sentido, la cartera de créditos creció 5,5% en términos interanuales y alcanzó Gs 101,5 billones (USD 14,5 mil millones), tasa igual a la registrada en marzo y una de las más bajas del año.
En relación a los sectores con mayor contribución a dicho crecimiento, al igual que durante gran parte del año, se destacan los créditos a la construcción, otros sectores económicos, servicios personales y vivienda, en parte como reflejo de la tendencia bajista de las tasas de interés. Por su parte, el financiamiento a sectores más tradicionales como el comercio al por menor y consumo, continúa sin poder consolidar su recuperación, además de la agricultura y servicios.
Por el lado de la morosidad, la tasa se ubicó en 2,78%, reduciéndose mensual e interanualmente. El segmento otros sectores económicos fue nuevamente el de mayor crecimiento de morosidad, en 1,18 puntos porcentuales. Con la reactivación de la actividad, se podría generar no sólo una mejora en la capacidad de pago, sino también una mayor disposición a tomar créditos.