En las últimas horas de este sábado, la Asociación Rural del Paraguay (ARP) lanzó un contundente comunicado mediante el cual señala que "no acompañará bajo ninguna circunstancia el levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa" que plantea el Senacsa, mientras "no existan beneficios reales, comprobables y contundentes para el país".
"Vacunar no es una opción; vacunar es una obligación con el país y una responsabilidad compartida con las futuras generaciones", sentenció la ARP, al recordar que el estatus sanitario de Paraguay es un patrimonio construido con décadas de esfuerzo y que no puede ponerse en riesgo por decisiones apresuradas o sin respaldo científico.
Un brote de fiebre aftosa significaría "cierre de mercados", "pérdida de miles de empleos" y un "profundo efecto social".
Como antecedente está el año 2011, cuando un solo brote ocasionó pérdidas superiores a 1.000 millones de dólares, es decir, casi el 3% del PIB, golpeando de forma directa a miles de familias paraguayas.
"Reafirmamos nuestro compromiso con la salud animal, la seguridad alimentaria y el futuro productivo del Paraguay", subrayó la ARP.
Unen fuerzas
Las asociaciones de criadores de 5 de las principales razas bovinas del país (Braford, Brahman, Brangus, Nelore y Senepol) organizaron también una conferencia de prensa para sentar su postura sobre la intención del Servicio de Calidad y Salud Animal (SENACSA) de levantar la vacunación contra la fiebre aftosa.
Los gremios manifestaron de manera firme y categórica que el Paraguay debe seguir vacunando contra la fiebre aftosa, argumentando que la inmunización es la única garantía real para proteger el rodeo bovino y asegurar la continuidad del crecimiento de la ganadería, sector clave para la economía nacional y motor del desarrollo social del país.
"Rechazamos enérgicamente la posición oficial de avanzar hacia el levantamiento de la vacunación con el fin de modificar el estatus sanitario. Consideramos que esta decisión pone en riesgo el patrimonio más valioso de los paraguayos", destacaron en reunión con la prensa.
Como ejemplo, anunciaron que un solo brote de aftosa representó casi el 3% del PIB nacional en un solo año, provocó la pérdida del 75% del valor de la exportación cárnica anual, costó más que todo el presupuesto de salud pública de ese año, equivalió a casi un año completo de inversión educativa y significó un tercio de la deuda pública de entonces.
Modelo exitoso
Destacaron que el modelo actual funciona y que, gracias al esfuerzo conjunto del sector público y privado, se ha construido un sistema sanitario sólido, confiable y respetado en el mundo. Este modelo permitió abrir los mercados más exigentes, posicionar a Paraguay como uno de los líderes globales en exportación de carne y garantizar una proteína de calidad y segura que alimenta a los paraguayos y a millones de personas en distintos continentes.
"La cadena cárnica nacional genera más de 1 millón de empleos directos e indirectos y multiplica el desarrollo en todo el territorio. No podemos poner en riesgo este presente ni hipotecar el futuro de los paraguayos. Como asociaciones comprometidas con el país, reiteramos: rechazamos el levantamiento de la vacunación; ratificamos nuestra decisión de seguir vacunando para proteger la ganadería, a nuestras familias y al futuro del Paraguay; y reafirmamos que la salud de nuestro rodeo es la salud de nuestra economía, de nuestro empleo y de nuestro país. No podemos arriesgar lo que tanto nos costó construir", manifestaron las asociaciones unidas en este comunicado presentado en la rueda de prensa.