"No es justo", dijo el mandatario

Peña reconoce que el aumento del salario mínimo previsto queda corto

El presidente considera insuficiente el incremento proyectado y plantea revisar el mecanismo vigente. Economistas y sectores laborales impulsan cambios para reflejar mejor el costo de vida.
Santiago Peña, presidente de la República. Gentileza

El presidente de la República, Santiago Peña, volvió a poner en discusión el sistema de ajuste del salario mínimo en Paraguay al señalar que no es justo que el incremento se limite a unos G. 61.000, en referencia a la suba estimada con el mecanismo actual. Sus declaraciones reactivan el debate sobre el calcula del aumento y si realmente acompaña la pérdida del poder adquisitivo.

Peña recordó que durante su gestión como ministro de Hacienda se impulsó un cambio clave en el sistema, pasando de ajustes esporádicos —que dependían de que la inflación acumulada llegue al 10%— a revisiones anuales. "Eso permitió evitar una pérdida sostenida del poder adquisitivo", afirmó, aunque reconoció que el esquema actual ya no es suficiente frente a la dinámica de precios.

El punto central del debate está en el método de cálculo. Hoy, el ajuste del salario mínimo se basa en la inflación medida por el índice de precios al consumidor. Sin embargo, distintos sectores plantean que ese indicador no refleja de forma precisa el gasto real de los hogares, especialmente en rubros sensibles como alimentos, transporte y servicios.

Algunas propuestas apuntan a incorporar una canasta básica más representativa, mientras que otras plantean incluir variables como productividad o crecimiento económico. El objetivo es que el salario mínimo no solo acompañe la inflación, sino que también mejore el poder adquisitivo en términos reales.

Mirada económica

Un ajuste mayor puede aliviar el bolsillo de los trabajadores, pero también genera impacto en costos laborales, empleo y competitividad. Por eso, el debate sobre el salario mínimo no es solo técnico, sino también político: definir quién absorbe el costo del ajuste en una economía con márgenes cada vez más estrechos.