El jefe del Ejecutivo encomendó a sus ministros mejorar los servicios públicos, generar condiciones para empleos formales y mejor remunerados, mantener un clima favorable para los negocios y elevar la calidad de vida de la población, con mayores ingresos disponibles.
El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, quien ofició de vocero, expresó además la preocupación del Gobierno por el sostenido aumento de los precios de los alimentos, en particular de la carne vacuna, cuyo valor se incrementó cerca del 80% en los últimos años, especialmente en los cortes de mayor consumo popular.
Para enfrentar esta situación, el Ejecutivo anunció una mayor intervención de la Comisión Nacional de la Competencia (Conacom) y de la Secretaría de Defensa del Consumidor y el Usuario (Sedeco), que intensificarán su control sobre el sector privado, tal como ya lo había adelantado Peña días atrás en conferencia de prensa.
Cabe recordar que tres frigoríficos concentran cerca del 70% del mercado, mientras que alrededor del 50% del consumo interno se canaliza a través de centros de faena, muchos de ellos en situación irregular.
A este esquema de control se sumará la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), que trabajará de manera coordinada con Conacom y Sedeco en un monitoreo permanente, con el objetivo de facilitar el acceso a los alimentos básicos a los sectores que perciben salario mínimo.
A confesión de parte
Días antes de las fiestas de fin de año, el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, reconoció que el salario mínimo vigente, de G. 2.900.000, no alcanza para que una familia tipo lleve una vida digna.
De acuerdo con estimaciones del sector sindical y de consultoras privadas, un trabajador paraguayo necesita al menos G. 3.600.000 mensuales para cubrir sus gastos básicos. Si bien el ingreso promedio creció en los últimos años, la brecha entre ricos y pobres continúa ampliándose.
"Lo que se busca —y todos queremos eso— es que el paraguayo gane cada vez más, no que se conforme con este salario mínimo, que ya es bajo. ¿Quién vive con G. 2.800.000? Nadie", sostuvo el ministro.
El presidente del Banco Central del Paraguay, Carlos Carvallo Spalding, y el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, vienen advirtiendo desde hace meses sobre el bajo nivel de ingresos promedio en el país.
Incluso exministros de Hacienda, como Dionisio Borda, fueron más allá al reclamar recortes en gastos innecesarios del Estado y una mayor orientación de la administración pública hacia la mejora efectiva de la calidad de vida de la población.
Precios y clase media
"Mientras que en países que crecen menos que Paraguay, como Brasil y Uruguay, la clase media aumenta su peso dentro de la población, en Paraguay el principal grupo que impulsa el consumo con calidad de vida retrocede 1,2 puntos porcentuales", señaló el economista Víctor Raúl Benítez, citando un reciente estudio del Banco Mundial.
En un contexto donde la estabilidad de los hogares se ve cada vez más amenazada por la presión inflacionaria y el estancamiento de los ingresos, la economista Gloria Ayala Person puso el foco en el retroceso de la clase media.
Ayala no solo advierte sobre el creciente esfuerzo que deben realizar las familias para sostener niveles de bienestar antes más accesibles, sino que también plantea el debate en un plano ético, al señalar que se requiere "altura moral" para promover la educación financiera, un aprendizaje que —a su juicio— debe iniciarse en el hogar y asumirse como un hábito cotidiano.