Análisis

Paraguay volverá a esperar meses por combustible más barato

El precio internacional del petróleo cayó con fuerza, pero Petropar y las distribuidoras advierten que la rebaja deberá esperar mientras se agotan los combustibles comprados durante la crisis.

El mercado internacional del petróleo dio un giro en los últimos días. Luego del fuerte incremento provocado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y el cierre del estratégico estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20% del petróleo comercializado en el mundo—, los precios comenzaron a retroceder aceleradamente tras el anuncio de un acuerdo para poner fin a las hostilidades.

El barril Brent, referencia para buena parte del mercado mundial, acumuló una caída cercana al 15% en apenas cuatro días, perdiendo alrededor de US$ 10 por barril y ubicándose nuevamente por debajo de los US$ 80. Bancos internacionales y analistas financieros incluso corrigieron a la baja sus proyecciones para los próximos meses, aunque advierten que cualquier ruptura del acuerdo podría volver a generar presiones alcistas.

La caída representa el mayor descenso registrado este año y alivió rápidamente a numerosos mercados internacionales.

Paraguay sintió inmediatamente las subas

El escenario fue completamente diferente semanas atrás.

Cuando el conflicto en Medio Oriente comenzó a afectar el suministro internacional, las distribuidoras privadas que operan en Paraguay aplicaron aumentos casi inmediatos en varias oportunidades.

Petropar fue prácticamente el último actor en acompañar esas subas, absorbiendo durante varias semanas parte del incremento internacional antes de verse obligada a actualizar sus precios debido al encarecimiento sostenido de las compras externas.

Las sucesivas alzas terminaron impactando directamente sobre toda la economía paraguaya.

El combustible es uno de los principales componentes del costo logístico del país. Cada incremento repercute sobre el transporte de cargas, el transporte público, la producción agrícola, la industria y finalmente sobre el precio de los alimentos y numerosos bienes de consumo, alimentando la inflación y reduciendo el poder adquisitivo de los hogares.

Ahora la pregunta es otra: ¿cuándo bajarán?

Con el petróleo nuevamente en descenso, la principal interrogante pasó a ser cuándo llegará ese alivio a los surtidores paraguayos.

El presidente de Petropar, William Wilka, reconoció esta semana que el mercado internacional ya muestra "señales de una baja interesante" y confirmó que la estatal analiza trasladar esa reducción a los consumidores cuando las condiciones financieras lo permitan.

Sin embargo, aclaró que todavía existe un factor determinante: el inventario.

El efecto inventario explica la demora

Wilka explicó que Petropar continúa recibiendo parte del combustible adquirido durante la primera quincena de junio, cuando las cotizaciones internacionales aún permanecían elevadas debido a la guerra.

Paralelamente, la empresa ya comenzó a comprar nuevos cargamentos con precios considerablemente menores.

Eso genera un período de transición.

Mientras siga comercializándose combustible adquirido a valores altos, la reducción no puede trasladarse íntegramente a los surtidores sin afectar los costos de la empresa.

Según explicó el titular de Petropar, una vez que las nuevas compras comiencen a representar una mayor proporción del inventario, si existe margen suficiente, la reducción "se realizará de manera inmediata".

No existe una fecha definida

Hasta el momento, ninguna empresa distribuidora ni Petropar establecieron una fecha concreta para una eventual reducción.

El propio Wilka señaló que primero esperan comprobar que la baja internacional del petróleo sea sostenible y no responda únicamente a un alivio momentáneo derivado del acuerdo entre Estados Unidos e Irán.

La incertidumbre geopolítica sigue siendo elevada y los operadores internacionales mantienen cautela respecto a la estabilidad del mercado energético.

Una vieja crítica que vuelve a instalarse

Cada vez que el petróleo registra fuertes movimientos, reaparece una discusión conocida en Paraguay.

Consumidores, gremios productivos y distintos sectores económicos sostienen desde hace años que las subas internacionales llegan casi de inmediato al mercado local, mientras que las bajas suelen demorarse considerablemente.

Las distribuidoras argumentan que ello responde al desfase natural generado por los inventarios, ya que el combustible comercializado hoy fue adquirido semanas antes a precios diferentes.

El sector sostiene que reducir los precios antes de liquidar esos stocks implicaría asumir pérdidas económicas.

No obstante, para buena parte de la ciudadanía la explicación continúa generando cuestionamientos debido a la rapidez con la que históricamente se aplican los aumentos cuando el mercado internacional se encarece.

La transparencia sigue siendo una deuda pendiente

El debate también vuelve a poner sobre la mesa otra discusión que lleva años sin resolverse.

En distintas oportunidades se impulsaron iniciativas legislativas para transparentar la estructura de costos utilizada por las empresas distribuidoras de combustibles y por la propia Petropar.

Las propuestas buscaban que los consumidores conocieran con precisión cómo se determina el precio final de cada litro vendido en el país, incluyendo costos de importación, almacenamiento, transporte, impuestos y márgenes comerciales.

Sin embargo, esos proyectos nunca prosperaron, por lo que actualmente la ciudadanía sigue sin contar con un mecanismo plenamente transparente que permita verificar por qué los combustibles suben o bajan en determinados momentos.

Lo que viene

Si la tendencia internacional continúa y el acuerdo en Medio Oriente logra mantenerse, el escenario abre una posibilidad concreta para que Paraguay registre reducciones en los precios de los combustibles durante las próximas semanas.

Todo dependerá de la velocidad con que las empresas renueven sus inventarios y de que el mercado internacional consolide la baja actual.

Mientras tanto, miles de automovilistas, transportistas y productores siguen esperando que el alivio que ya comenzó a sentirse en el precio internacional del petróleo finalmente llegue también a los surtidores paraguayos, después de varios meses marcados por sucesivos aumentos que golpearon el costo de vida y encarecieron prácticamente toda la economía nacional.